Sucesos

Entrevista con un asesino demente


— AUGUSTO CERMEŃO —

"Toc, toc, toc, toc...", se escuchaban fuertes golpes;
en la casa de una pobre ancianita que jamás se imaginó que tras;
la puerta estaba el que abreviaría su existencia en cuestión de;
segundos. ĄYa va, ya va! -gritaba la octogenaria, arrastrando las;
palabras y los pasos, como secuelas del tanto andar por la vida.;


Un joven de 21 ańos, alto, blanco, fornido y bastante galán,;
seguía insistentemente estrellando los nudillos de sus puńos;
contra la maltrecha puerta, provocando un ruido infernal que;
despertó a más de un vecino del populoso barrio "La Vainilla", de;
Santa Teresa, departamento de Carazo.;


La puerta se abrió y la fatalidad no se hizo esperar. Con el;
rostro enrojecido por la furia que se había apoderado de sus;
sentimientos, de su corazón, Ąde todo!, el muchacho entró;
violentamente a la humilde vivienda, le dio un aventón a la;
abuelita y con una pesada tranca de nacascolo, la mató.;


¿NUNCA SE ENTERO?;


Hasta hoy, Francisco José Palacios Cortez jura que nunca se;
enteró de lo que había hecho. Asegura que la Policía lo arrestó;
cuando era tratado por especialistas del "kilómetro cinco", como;
también se le conoce popularmente al hospital Psiquiátrico. Para;
él, nada ocurrió, ni idea tiene de haber asesinado a uno de los;
seres mas queridos en el hogar: la abuelita.;


Sobre este muchacho, bastante extrańo, con el que conversamos a;
fondo sobre su estancia en "La Granja" Penitenciaria, nos habló;
el tico-nica Franklin José Hooker Valle, denunciando que es una;
de las víctimas de maltrato por parte de oficiales del penal.;


Mostrando una fresca y juvenil sonrisa, asomada en una tupida;
barba al estilo "quakero", Francisco José entró al despacho del;
doctor Fernando Pérez, médico del Sistema. Lo esperábamos el;
doctor Pérez, el capitán Luis Félix Urbina, segundo jefe del;
penal y quien escribe este relato.;


El famoso "chingo" de azulón que el Sistema Penitenciario;
entregaba a los internos, ya es historia, no hay presupuesto,;
según el capitán Urbina. De modo que nuestro personaje viste;
short y camisetas civiles.;


NO PARECE ENFERMO ;


El joven que vi entrar en nada parece sufrir de problemas;
mentales. Se le observa muy saludable y fuerte; con cuerpo y;
músculos como para "exportar". Eso calmó un poco la desconfianza;
natural de quien se va a sentar con un reo de alta peligrosidad,;
sobre todo que padece de unos extrańos arranques que lo metieron;
en graves problemas con la justicia y con su propia familia.;


Previamente el doctor Pérez me había caracterizado un poco a;
Francisco José. Dijo que el doctor Luna, psiquiatra del Centro de;
Salud Sinforoso Bravo, le diagnosticó una "psicosis orgánica". Lo;
importante en estos casos es el tratamiento a tiempo, para evitar;
las recaídas, las violentas crisis.;


Según el doctor Pérez, la mayoría de los pacientes con problemas;
mentales que ingresan al penal, "no vienen por robo u otro delito;
menor. Por lo general vienen por lesiones, homicidios,;
asesinatos. Son sus víctimas, en la mayoría de los casos, algún;
pariente cercano (hermano, tío, abuelo, madre, padre, etc.)".;


"Tiene alucinaciones, habla solo, le da por tirarse los muros y;
los demás reos no quieren estar con él. Dice que mató a la;
abuelita porque golpeó la puerta y no le abrió", agrega el doctor;
Pérez.;


CON TEMOR, PERO SEGURO ;


De modo que cuando entra Francisco José, ya tengo bastante;
familiaridad con su personalidad y advertido de esa latente;
peligrosidad escondida en su amable apariencia de atleta físico;
culturista. El doctor Pérez le cedió su silla, en la mesa donde;
atiende a sus pacientes. Mientras el capitán Urbina Cruz se queda;
a mi lado, de pie, "por cualquier eventualidad".;


Sentados, frente a frente, inicio con el saludo de rigor: un;
apretón de manos. El muchacho en nada parece estar loco,;
desquiciado o demente. Se comunica y conversa con una naturalidad;
increíble. El mismo nos expresa que su estado "es estable". Ya no;
está en las celdas de castigo, comparte celda colectiva con buen;
número de internos. Aunque la mayoría no opina por tener una;
potencial "máquina" de muerte como vecino de camarote.;


Ante el mismo capitán Urbina Cruz, le preguntamos si lo han;
maltratado y nos manifestó que "casi me matan a golpes. Dicen que;
yo estaba desmayado y ellos seguían golpeándome". Se declaró uno;
de tantos "donados" de "La Granja". Los "donados" son los que;
ningún pariente visita, lo que hace más traumática la estancia;
tras las rejas.;


Dijo estar olvidado por su familia, que nadie lo llega a ver, ni;
siquiera su hermana María Teresa, a quien necesita para conversar;
con ella. Revela que sus ataques nerviosos le provocan problemas;
en su organismo y que el cuerpo, las manos, "se me encarrujan".;


"Cuando estoy con la enfermedad, me falta la respiración y no me;
doy cuenta de nada de lo que hago. Yo necesito ayuda, no quiero;
morir aquí, olvidado por todos", expresó. Dice que lleva casi dos;
ańos preso, desde que fue detenido el primero de junio de 1997 y;
condenado a 15 ańos de prisión.;


DESDE LOS DOCE AŃOS ;


Las crisis las vive desde la edad de doce ańos. Desde entonces ha;
sido hospitalizado en el Psiquiátrico dos veces y dos en el;
hospital de Jinotepe, donde lo atendía el doctor Chester Zelaya.;
Laboralmente se define como un jornalero del campo. Es un reo;
primario, sin más antecedentes que sus crisis nerviosas.;


Además de llamar a su hermana María Teresa, desea que el doctor;
Chester Zelaya lo visite para conversar con él. Considera que su;
enfermedad la padece desde que sufrió una caída, de pequeńo, y;
"quedé muerto como media hora". Los nervios se le comenzaron a;
complicar un día que andaba "güeveando" en el mar. ;


Dice que su vida, aún con sus crisis, era un tanto normal, que;
nunca tuvo problemas con nadie, fuera de su casa y que al menos;
tres ańos tomó licor. ;


Dejó el guaro porque le era muy perjudicial a su salud. También;
asegura que no le faltaron las novias y que recuerda siempre a la;
que lleva el nombre de Argentina. Esta muchacha lo visitaba en;
Jinotepe, pero en la Granja "no me visita nadie".