Sucesos

Familiares de asesinado demandan justicia

* Santos Dámaso Zeledón fue ejecutado en La Carpio, Costa Rica

Máximo Rugama

ESTELÍ

En medio de un clima de dolor, exigieron a las autoridades costarricenses que apliquen todo el peso de la ley a los criminales que asesinaron a Santos Dámaso Zeledón, de 41 años, el sábado pasado en Costa Rica.
Zeledón tenía varios años de residir y de trabajar en suelo costarricense, y en Estelí residían su esposa, Claribel Lazo Centeno, y sus hijos, de 16 y 18 años, quienes al igual que la viuda se encuentran sumamente dolidos.
Supuestamente Zeledón se dirigía a cobrar un dinero que le debían, momento en el que le realizaron varios disparos, uno de los cuales le impactó en la nuca y afectó el cerebelo.
El crimen ocurrió, según dijeron los parientes de la víctima, en la ciudadela conocida como La Carpio, en la Uruca, un sector con altos índices de violencia social y delincuencia común.
El infortunado supuestamente fue encontrado sin vida recostado a su vehículo Toyota Tercel, placas 475355.
La familia supone que el nicaragüense primeramente fue ultimado fuera del vehículo y luego sus verdugos, para despistar a las autoridades costarricenses y entorpecer sus investigaciones, lo introdujeron en la cabina del automotor.

No tenía enemigos
Los parientes de Zeledón rechazaron la versión que atribuye su muerte a una pasada de cuentas, porque éste no tenía enemistades y era un ciudadano trabajador y honesto en Nicaragua y en Costa Rica.
La víctima fue sepultada en el cementerio público San Francisco de Asís, de la ciudad de Estelí.
Reconocieron los parientes la colaboración brindada por las autoridades de Costa Rica para trasladar el cadáver de Zeledón hasta la frontera sur de Nicaragua, no así de los funcionarios nicas, quienes no permitieron que el vehículo de los costarricenses viajara a Estelí para trasladar el cuerpo y las pertenencias.