Sucesos

Ladrones balean a vigilantes

* Los delincuentes querían robarse una Toyota Hilux en Rubenia, pero los guardas los enfrentaron valientemente con sus machetes * Uno de los heridos está en estado delicado

Jessie Ampié

En estado delicado se encuentra un vigilante de calles que el pasado lunes fue baleado y apuñalado por uno de cinco sujetos que pretendían robar una lujosa camioneta en la calle que resguardaba, en Rubenia.
Otro vigilante que acudió a ayudar a su compañero también recibió tres balazos, uno de los cuales lo tiene incrustado en una de las piernas, pero quien lo lesionó no se fue ileso, porque recibió un machetazo en el hombro.
El hecho se produjo a las siete de la noche, cuando Julio Adán Espinoza observó que un carro gris dobló rápidamente en una de las esquinas de la cuadra para luego estacionarse a la par de una camioneta Hilux, la que empezó a ser chapeada por un sujeto que descendió del carro.
Espinoza se acercó con su machete a preguntarle al sujeto qué le pasaba, éste sacó un arma de fuego y lo amenazó, el vigilante empezó a forcejear con él, pero no pudo evitar que el delincuente lo apuñalara dos veces en la espalda y le propinara un balazo en el pie izquierdo.
La reacción del vigilante fue darse la vuelta y descargarle un machete en el hombro a su agresor.

La balacera
Isaías Zúñiga, compañero de trabajo de la víctima, indicó que otro vigilante al que conocen solo como Edgar, llegó a ayudar a Espinoza, pero el delincuente le apuntó con el arma a la cabeza, obligándolo a huir. Dos de los tres proyectiles que el ladrón le tiró, le rozaron las piernas, y el tercero le quedó alojando en una de las extremidades inferiores.
“Edgard está estable, pero Julio está delicado. El balazo le quebró el hueso del pie derecho y no lo han podido operar, porque lo tiene muy inflamado, además una de las puñaladas le afectó la columna”, afirmó Zúñiga.
Recordó que ésta es la segunda vez que los balean, porque un día un sujeto que hacía actos inmorales en la vía pública, les disparó cuando le dijeron que se retirara del lugar.
“Nosotros cuidamos con machete, porque nuestras armas aún están en trámites, esa es la desventaja que tenemos”, concluyó Zúñiga.