Sucesos

Apelarán sentencia impuesta al que apuñaló a su mujer

* “7,300 días de prisión son muy pocos”, comentaron los familiares de la fallecida * La dama expiró tras recibir múltiples puñaladas por parte de su marido

Máximo Rugama

ESTELÍ

Un total de siete mil trescientos días deberá pasar en la cárcel Bayardo Antonio Ruiz Hernández, de 47 años, quien el once de agosto del año en curso ultimó de varias puñaladas a su esposa, Guadalupe del Socorro Pineda Hernández, de 35 años, por celos.
La fiscal auxiliar Regina Montano Pérez había solicitado una pena de 22 años y seis meses de privación de libertad para Ruiz, en tanto que los familiares, amigos y miembros de los movimientos y centros de mujeres que defienden y promueven los derechos humanos de las mujeres, esperaban que el reo fuese condenado a 30, pero no se les cumplió el deseo.
El juez suplente Efrén Antúnez, quien notificó la sentencia en representación de la juez propietaria de distrito penal de juicio, doctora Alma Pino, explicó que la pena impuesta al reo es proporcional al delito de parricidio agravado.
Pero si no están de acuerdo con la sentencia, el juez Antúnez les recordó a las partes, es decir al abogado defensor Kenneth Guardado y a la fiscal Regina Montano Pérez, que tienen tres días hábiles a partir de la fecha de notificación para que ejerzan su derecho de apelación.

“30 años serían muy pocos”
La especialista en prevención de violencia, Ángela Peralta González, quien es miembro de la Asociación de Mujeres Miriam, de Estelí, dijo que en parte la pena de 20 años de cárcel impuesta al parricida “es satisfactoria”, porque el delito fue tipificado como parricidio agravado, pero si el ilícito hubiese sido calificado como asesinato, quizá la pena sería mayor.
Los familiares de la difunta también se pronunciaron sobre la pena diciendo que no están de acuerdo y por ello apelarán para reivindicar los derechos de la fallecida.
“Treinta años es muy poco todavía”, comentó Claudia Pineda Hernández, hermana de la fallecida, quien comentó que los hijos de Guadalupe quedaron huérfanos y traumatizados, a tal punto que el que tiene 14 años y fue testigo del crimen, señala que se va a vengar de su padre.
El hecho sangriento sucedió en el barrio “Camilo II”, de la ferretería Reynaldo Hernández, una y media cuadra al este, en la ciudad de Estelí.