Sucesos

Jueza inculpa a “Cuchara” por crimen en Pacayita

* La Fiscalía pidió 30 años de cárcel para el hombre que degolló y le cortó un dedo a una mujer en la comunidad de Pacayita, Masaya

Ernesto García

MASAYA

La pena máxima de 30 años de prisión pidió la Fiscalía para Henry Iván Calero, alias “Cuchara”, después de que la jueza de Distrito Penal de Juicio de Masaya, Ruth Chamorro, lo declaró culpable del asesinato de Dolores Mantilla Araque, hecho acaecido en Pacayita.
El abogado de “Cuchara” pidió 20 años de prisión para su representado, pero la fiscal auxiliar Martha Lastenia Castillo señaló que Calero se ensañó con la víctima al causarle cinco heridas en el cuello y degollarla, además le cortó un dedo de la mano izquierda cuando trató de defenderse.
La Fiscalía demostró la culpabilidad de “Cuchara” con el testimonio de un niño de 12 años que presenció cuando Calero llevaba del cuello a la víctima y la introdujo a los matorrales donde fue encontrada muerta.
Otras pruebas que fueron determinantes para establecer la culpabilidad de Calero, son los dictámenes emitidos por las forenses Darling Putoy e Isabel Flores.

Es un antisocial
“Cargar leña puede causar chimones, pero no rayones o arañazos, como los que tenía el acusado, quien estaba tembloroso y con el pantalón mojado al ser examinado”, estableció Putoy.
Por su parte, la psicóloga forense Isabel Flores afirmó que “Cuchara” es capaz de hacer cualquier daño, porque tiene un perfil de antisocial y al ser entrevistado estaba nervioso.
Manuela Araque, madre de la joven asesinada, declaró ante la jueza Ruth Chamorro, que su hija le llegó contando un día antes que la mataran, que Henry Iván Calero la había amenazado de muerte por haberle quitado una gorra y unos lentes oscuros que él le robó a Carlos Montenegro, a quien el abogado Manuel Chávez señaló como el presunto autor de lo que llamó un crimen pasional.

“La Muzulunga” y cantinera a la cárcel
En el juicio fueron aprehendidos por cometer delito en audiencia al brindar falso testimonio, Xiomara del Carmen Cardoza, dueña de la cantina donde “Cuchara” estuvo ingiriendo licor, y Carlos Herrera, conocido como “La Muzulunga”, quien acompañaba al hechor minutos antes del crimen.
Cardoza y “La Muzulunga” dijeron en la Policía que le pidieron a “Cuchara” que les hiciera el favor de trasladarles una mesa de la cantina vieja a la nueva, tarea en la que se tardó más de una hora, y al regresar llegó sudoroso y nervioso.
Pero durante el juicio afirmaron que el reo sólo tardó como 15 ó 20 minutos, por lo que la judicial ordenó la captura de los testigos mentirosos.