Sucesos

Condenan a banda de extorsionistas nicaragüenses

* Entre los sentenciados por la justicia salvadoreña hay cuatro mujeres * Operaban en San Miguel amenazando a sus víctimas vía correo * Supuestamente tenían conexiones con las maras

El Diario De Hoy
EL SALVADOR

Las fechorías de una banda de nicaragüenses que extorsionaba a comerciantes del departamento de San Miguel llegaron a su fin, luego de que el Juzgado de Sentencia de esa localidad los condenara a purgar diversas penas de prisión.
La banda estaba formada por cuatro hombres y cuatro mujeres. Fue apodada por la policía como “Los Chochos”.
El tribunal de Sentencia les impuso a Héctor Abilio Rivera Rodríguez y Jackeline Zeneyda Soto Castellón una pena de siete años con cuatro meses de prisión por el delito de intento de extorsión.
Asimismo a Heyzel Verónica Pichardo Gómez, Olga Verónica Méndez Pineda, Dora Irene Jarquín Molina, Marlon Isidro Martínez, Héctor Henry Portán y Henry Alberto Espinales Portán, les impuso cuatro años de cárcel por complicidad.
Otro imputado procesado, de nombre Ronald Candelario Calero Rodas, fue absuelto por el tribunal.

Aliados con pandilleros
Fuentes de la Fiscalía informaron que los condenados se habían aliado con pandilleros y que extorsionaban a las víctima por medio de cartas anónimas.
En estas habían anotado un número de celular, por medio del cual se tenían que comunicar para ultimar los detalles de la entrega del dinero del chantaje.
Una de las víctimas recibió varios anónimos en la que le exigían tres mil dólares en efectivo, los cuales tendría que ser entregado a través de las instrucciones que recibiría vía telefónica.
Los nueve imputados fueron detenidos en flagrancia el siete de abril del año pasado, en el costado norte del parque de la colonia Las Águilas, de San Miguel, aproximadamente a las 8:00 de la noche.
La víctima, atendiendo las indicaciones de los extorsionistas, dejó el paquete de dinero en una de las bancas del parque, a las 6:00 de la tarde.
Sin embargo, después de casi dos horas de vigilar el paquete por parte del grupo de extorsionistas, que estaban distribuidos en varios puntos del parque, y que se turnaron para verificar que efectivamente el botín había sido dejado en el lugar indicado, uno de ellos decidió recogerlo, pero el dispositivo policial ya había detectado la participación de cada uno y fueron capturados.