Sucesos

Misterioso deceso de nica en El Salvador


Róger Olivas

EL REALEJO, CHINANDEGA

En circunstancias no esclarecidas, Francisco Antonio Orudes Acevedo, de 37 años, originario del barrio 25 de febrero, de esta ciudad, murió el pasado Lunes Santo en un hospital salvadoreño, tras agonizar a la orilla de una playa en el departamento de San Miguel, El Salvador.
Con esfuerzos propios, Elba Nubia Acevedo repatrió el jueves último el cadáver de su hijo para sepultarlo en el cementerio de El Realejo, 10 kilómetros al sureste de la cabecera departamental.
La progenitora expresó que su hijo padecía de gastritis y, según supo, ingirió varias cervezas que aparentemente le provocaron la muerte, lo cual fue certificado por el Instituto de Medicina Legal de El Salvador.

Dos mujeres sospechosas
Sin embargo, la madre añadió que de acuerdo con un testigo ocular, dos mujeres proporcionaron cervezas a Orudes Acevedo, a quien también le robaron 150 dólares producto de su trabajo como vendedor de hot dog, y otra cantidad de dólares de su pertenencia.
Añadió que su hijo tenía dos meses de laborar en El Salvador, y el primer día de la pasada Semana Santa, sus patrones se preocuparon porque no llegaba al establecimiento, por lo que lo buscaron y encontraron en agonía a la orilla de la playa, donde estuvo dos días expuesto al sol.
Relató que la bicicleta que halaba el carretón donde vendía estaba en un barranco, y el cuerpo yacía a la orilla de la playa casi tapado por el agua.
Dijo que su vástago fue remitido de emergencia al Hospital San Juan de Dios de San Miguel, donde le hicieron un lavado gástrico, pero fue imposible salvarle la vida.