Sucesos

María de Fátima fue arrastrada antes de morir

* Policía sospecha que el mexicano usó el vehículo que conducía, como arma

María Mercedes Urroz

“Previo a la muerte, la muchacha sufrió un politraumatismo generalizado, según lo que refirió el forense. Al parecer fue arrastrada o atropellada, porque el cuerpo presentaba múltiples golpes. No había ni una sola parte del cuerpo de la víctima que no presentara signos de violencia, es como que le haya pasado un tren”, dijo una fuente ligada a las investigaciones sobre el asesinato de María de Fátima Pérez.
La fuente señaló que el Instituto de Medicina Legal reveló que la causa directa del deceso fue edema cerebral, y la intermedia un traumatismo craneoencefálico severo.
Las autoridades aún no saben adónde mataron a María de Fátima, porque las investigaciones revelaron que pese a que el cuerpo fue encontrado en la Quina Angélica o Casa Embrujada, es una segunda o tercera escena, lo que indicaría que sólo la llegaron a tirar ahí.
“A la muchacha la encuentran entre la maleza tapada con ramas, en otras palabras la ocultaron”, refirió la fuente.
Después de darle muerte el Día de los Enamorados, el mexicano Ramón Alcázar huyó rumbo a la frontera con Honduras, y aunque la Policía lo retuvo ahí un día después, el 15 de febrero, porque los documentos de la camioneta que conducía estaban a nombre de la muchacha, éste los engañó diciéndoles que estaba esperado a su cónyuge, quien “iba a ingresar con una flota de vehículos”.

Mexicano mintió en la frontera para huir
“Como aún no había denuncia (de la desaparición de la muchacha), el mexicano pasó la frontera, pero el vehículo quedó retenido ahí. En el Laboratorio de la Policía determinaron que tiene manchas de sangre”, manifestó la fuente.
Ramón Alcázar llegó a traer a María de Fátima a su casa en Laureles Norte, el 14 de febrero, con el único propósito de darle muerte. La Policía Nacional ya reportó el caso a la Interpol (Policía Internacional) para que capturen al mexicano donde lo encuentren, porque sospechan que Pérez no es su primera víctima.
El pastor de la iglesia a la cual asistía la víctima, reveló a la Policía que antes del día del crimen, el mexicano preguntó si la muchacha sabía cantar, porque supuestamente “le iba a dar una gran sorpresa”, pero como el religioso preguntó de qué tipo, el hombre aclaró que era una “sorpresa buena”.