Sucesos

Pagan 150 mil córdobas por vida de secuestrado

* La familia temía por vida de muchacho, no denunció y pagó a plagiadores que no tendrán castigo, porque ni siquiera han sido identificados * En Managua, “Mario Flaco” y “Pipoca” fueron sentenciados a doce años de cárcel por secuestro de universitario

150 mil córdobas tuvieron que pagar los familiares del joven Bernan Oliver Cordero Espinosa, de 23 años, para que los secuestradores lo entregaran con vida.
Según las investigaciones de la Policía Nacional de Jinotega, el secuestro se produjo el martes pasado, a las 6 de la tarde, en la comarca Santa Elena, municipio de San Sebastián de Yalí, departamento de Jinotega.
Por miedo, aparentemente los familiares del joven no le avisaron de inmediato a la Policía, mucho menos al Ejército, y decidieron obedecer las órdenes de los malhechores y entregarles el dinero.
Todo sucedió cuando la víctima se dirigía a su casa de habitación, siendo interceptado por tres elementos, uno de ellos armado de machete y los otros dos con pistola, quienes bajo intimidación lo retuvieron diciéndole que se trataba de un secuestro y que a cambio de su vida, su familia debía pagar un rescate de un millón de córdobas.
Sin embargo, al siguiente día, los familiares lograron reunir 150 mil córdobas y fue entre las 8 y 9 de la mañana ese mismo día que hicieron la transacción. La víctima fue liberada luego.

Impunes
La suboficial de la Secretaría Técnica de la Policía de Jinotega, Lilliam Chavarría, dijo que la falta de un aviso de inmediato, impidió a la Policía y al Ejército pudieran rastrear a los maleantes, cuyas identidades y paradero se desconocen, pero las autoridades señalaron que investigarán para ponerlos tras las rejas, porque este delito no puede quedar en la impunidad.
Por otro lado, en la capital, Mario García Guzmán, alias “Mario el Flaco”, y Elmer Andino Quiroz, apodado “Pipoca”, fueron sentenciados a doce años de prisión por haberse disfrazado de policías para secuestrar al universitario Walter Mendoza Roa, hecho acontecido el 22 de junio de 2009, en la entrada a la Universidad Americana, UAM.
Por este joven los secuestradores pedían dos millones de dólares, pero tras siete días de tenerlo retenido en “Villa Camila”, ubicada en Carretera Managua- Masaya, y en territorio hondureño, no lograron obtener dinero pese a que amenazaron hacerlo pedacitos “para esparcirlo por algún país de Centroamérica”.
El juez Quinto Penal de Juicio de Managua, Sergio Palacios, desestimó los cargos de portación ilegal de armas y uso indebido de emblemas y uniformes de la Policía Nacional que la Fiscalía les imputó a “Mario Flaco” y “Pipoca”, porque sólo fueron un medio para cometer el secuestro. Por este mismo crimen hay tres prófugos.