Sucesos

Dos asesinatos nocturnos conmueven a segovianos

* Una de las víctimas fue acribillada al abrir la puerta de su casa

Leoncio Vanegas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
Dos homicidios ejecutados el último miércoles, uno en el municipio de Jícaro y el otro en Wiwilí de Nueva Segovia, son investigados por la Policía de Nueva Segovia.
La primera víctima es Mario Rojas Salgado, de 38 años, quien fue baleado con escopeta, revólver y fusil AK, tras abrir la puerta de su casa la madrugada del miércoles, a tres sujetos que se hicieron pasar como policías.
Así lo denunció ante la Policía, Blanca Nubia Cruz Moreno, de 30 años, esposa de Rojas. El hecho sangriento ocurrió en la comarca Los Placeres, sobre la rivera del río Coco.
“Ellos tocaron la puerta y dijeron que eran policías y que si no abría, perecería toda la familia”, relató Cruz. La víctima al escuchar que los criminales decían ser policías salió al patio de su casa, pero allí le descargaron varios impactos de bala de distintos calibres los que le perforaron diferentes partes del cuerpo.
El subcomisionado Pablo Ardón, vocero policial, dijo que todavía investigan el hecho, porque hasta ahora no se tiene identidad de los asesinos ni el móvil.
Las autoridades policiales presumen que el móvil del crimen sea viejas rencillas personales entre la víctima y victimarios. Rojas era desmovilizado de la extinta Resistencia Nicaragüense, RN.

Certero disparo desde la calle
En tanto, en la comarca El Quebracho, jurisdicción de Jícaro, Sabino Antonio Pérez Aráuz, de 40 años, fue ultimado por un impacto de bala en el tórax la noche del miércoles cuando se encontraba dentro de su casa.
Pérez recibió el mortal disparó a las 7 de la noche del día antes mencionado cuando escribía en una computadora, relató Martha Lorena Laguna Rodríguez, de 27 años, quien confirmó que su marido expiró cuando era trasladado a un hospital.
El hombre antes de fallecer dijo a su pareja que los victimarios son dos sujetos que pasaron frente a su casa, pero a quienes desafortunadamente no logró reconocer.