Sucesos

Dos muertos por accidentes de tránsito

* Una de las víctimas se quedó dormida sobre la vía y un bus la trituró. * El segundo infortunado fue un menor de once años

Ernesto García

De forma accidental, Harold Aguirre se “aseguró” de que su vecino Carlos Alberto Guevara Flores, de 67 años, no volviera a despertar, porque lo “trituró” con las llantas del autobús que conducía.
La tragedia ocurrió al atardecer del domingo, cuando Aguirre no alcanzó a ver que su vecino dormía a la orilla de la calle, en un barrio de la periferia oeste de Ticuantepe.
Guevara fue llevado de inmediato por sus familiares al centro de salud de la localidad, pero ahí lo único que pudieron hacer los médicos fue confirmar el deceso.
Los resultados preliminares de la autopsia practicada a la víctima en el Instituto de Medicina Legal indican que éste murió a consecuencia de fractura en la base del cráneo y tórax.
Reina Isabel Guevara, hermana de la víctima, confirmó que Carlos Alberto Guevara, andaba tomando licor y por esa razón se quedó dormido a la orilla de la calle, sin que los de la familia se dieran cuenta.
La apesarada hermana criticó a su vecino Harold Aguirre, por haberse ido tranquilamente a su casa dejando a su hermano agonizante sobre un charco de sangre.
Supuestamente, Aguirre reaccionó de forma indolente cuando ella y la Policía lo llegaron a buscar a su casa y le preguntaron por la muerte de Guevara, quien vivía a sólo tres casas de la suya.
EL NUEVO DIARIO buscó la versión de la familia del busero, quien está detenido en la Estación Cinco de Policía, pero los familiares que estaban en casa ayer por la mañana se limitaron a decir que él estaba preso.

Segunda tragedia
El fin de semana también pereció David Aarón Leiva, de 11 años, cuando la camioneta placas RS2651 en la que viajaba, se volcó en la comarca El Níspero, 15 kilómetros al noreste de Nueva Guinea, Caribe Sur.
Producto del accidente otras diez personas resultaron lesionadas, entre ellas Corina González, de 55 años, propietaria del automotor.
La tragedia ocurrió cuando a la camioneta se le ponchó una llanta, momento en el que el conductor del vehículo, quien supuestamente es menor de edad, perdió el control.