Sucesos

Piden larga pena para parricida de manos limpias

* Fiscalía exige 25 años de prisión para el reo, por haber matado a su hijo * Alegó locura, pero lo que tiene es una compulsión por el lavado de manos

Lizbeth García

A la espera de sentencia se encuentra Omar Alberto Prado Rodríguez, a quien el juez Octavo Penal de Juicios de Managua, Tomás Eduardo Cortés, declaró autor del parricidio del niño Jaboc Prado Martínez, de nueve años.
Durante el juicio oral y público, el abogado del acusado alegó que a su cliente no se le podía imputar delito, porque no estaba cuerdo y prueba de ello era que destinaba gran parte de su salario a la compra de jabón para el lavado de manos y objetos.
El juez explicó que el siquiatra forense Nelson García Lanzas explicó ante su autoridad, que si bien es cierto el acusado tenía una compulsión por la limpieza, tiene la capacidad de discernir lo bueno y lo malo, es decir es una persona cuerda, por tanto no había causal de exculpación.
Además el juez tomó en cuenta como prueba de cargo en contra de Prado Rodríguez la carta que le envió a la madre de su hijo después del crimen, en la que a manera de burla le decía a doña Mariela Fabiola Martínez, “que ya no tenía porqué preocuparse por la manutención de Jacob Prado”, porque éste ya estaba muerto.
“Ningún loco deja cartas”, comentó el juez ayer, al señalar que el perito de la Policía corroboró que el documento fue elaborado de puño y letra por el imputado.
Todo esto convenció al juez de la culpabilidad de Omar Alberto, para quien la Fiscalía pidió la pena máxima que existe para el parricidio (20 años de prisión), más cinco años porque hubo alevosía y ensañamiento, que son agravantes específicos del asesinato, en tanto que el abogado defensor pidió la pena mínima de 15 años de cárcel.
El juez anunció ayer que notificará la sentencia condenatoria el próximo viernes.
Jacob murió en la Semana Santa de este año, por asfixia y dos disparos de arma de fuego en la cabeza, los que le fueron propinados por su padre, a quien el niño había llegado a visitar para que le diera un regalo de cumpleaños.