Sucesos

Tren de aterrizaje “se poncha” en Bluefields

* Hermetismo oficial provoca suspicacias * Advierten que aeronave ya cumplió vida útil y no debería seguir volando

Heberto Jarquín

Bluefields / RAAS
Tremendo susto se llevaron los pasajeros y tripulantes de un avión de la línea aérea La Costeña, cuando se le “ponchó” una llanta al momento de intentar el despegue en la pista del aeropuerto de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur, RAAS.
El divulgador de la Policía de la RAAS, subcomisionado Rolando Coulson, informó que el percance ocurrió a las 08:30 de la mañana del martes, “por lo que se bajó a los pasajeros de la aeronave, y la dirección de Aeronáutica Civil interrumpió los vuelos hacia esa terminal hasta las 10:00 de la mañana, luego de reparar la avería y de que alzara vuelo el avión de La Costeña.

Mutismo provoca sospechas
La Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales y la línea aérea La Costeña han guardado un silencio absoluto sobre este incidente, y, además, obstaculizaron el acceso de los periodistas para impedir que los pasajeros dieran declaraciones.
Sin embargo, algunas personas que se encontraban en la terminal aérea que solicitaron anonimato, dijeron que el vuelo era fletado y que en el avión “Short” viajaban 31 personas --la mayoría extranjeros-- que se dirigían a Corn Island.
Uno de los testigos confió haber escuchado a un funcionario de Aeronáutica Civil diciendo que el avión había aterrizado en Bluefields por problemas mecánicos, versión que no ha sido confirmada ni desmentida por ninguna autoridad.
En tanto, una ciudadana que esperaba otro vuelo, negó que el tráfico aéreo se haya reanudado a las 10:00 de la mañana del martes, tal como lo refleja el parte policial. “Fue hasta el mediodía que repararon el “Short” y se normalizó la actividad”, comentó.
Un funcionario de Aeronáutica Civil de Managua, que omitió su nombre por temor a represalias, reveló que los aviones Short de La Costeña ya cumplieron su vida útil y deberían ser descartados; “pero siguen volando porque varias administraciones de esta institución se ponen de acuerdo con la línea aérea”, acotó el informante, quien apostilló: “Es un milagro de Dios que no se ha caído una de esas chatarras.”
Algunos viajeros frecuentes de Bluefields y de otras comunidades de la Costa Caribe nicaragüense han expresado temor de volar en los aviones Short, y demandan que las autoridades regionales exijan inspecciones exhaustivas de las aeronaves que prestan servicio en esta zona del país antes de que ocurra una desgracia.