Sucesos

El viaje a la muerte

* Pasajero falleció y el conductor del taxi se debate entre la vida y la muerte, tras chocar contra camión manicero

Róger Olivas

CHINANDEGA

Tres ciudadanos del puerto de Corinto y una del municipio de El Realejo empezaron un viaje que los llevaría a la fatalidad, al abordar, la noche del domingo último, el taxi KIA, gris, placas CH-204, conducido por Miguel Ángel Rivera Osorio, de 28 años, originario del Reparto “Walter Arata”, de Chinandega, y propiedad de Juan Ramón Vallecillo Martínez.
Al llegar cerca de la hacienda El Cortijo, en el kilómetro 136 y medio de la carretera Chinandega-Corinto, el taxista, quien de acuerdo con investigaciones policiales conducía con aliento alcohólico y no guardó la distancia, estrelló el taxi contra el camión Toyota, color blanco, placas CH-01677, cargado con maní y manejado por Jairo Leonidas García Grádiz, el cual estaba estacionado --sin señales lumínicas-- debido al estallido de la llanta delantera derecha.
Como consecuencia del accidente falleció de manera instantánea David Antonio Jiménez Aguirre, de 30 años, vendedor de productos botánicos, quien residía frente a la Escuela “Tomás Martínez”, de Corinto. Su cuerpo fue sepultado la tarde de ayer lunes.
El naturista iba a la par del conductor, quien resultó con trauma craneal severo y fue trasladado al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, de Managua, donde se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intermedios.
En el asiento trasero del taxi viajaban Sandra de los Ángeles Román Oviedo, quien resultó con heridas en la frente y politraumatismo; Javier Antonio Tercero Díaz, de 32 años, que presentaba una herida de más de 20 centímetros en la cabeza y José Martín Pineda, con resultó con golpes en el cuerpo.

Sobreviviente confirma sospechas
Tercero Díaz, quien se recupera en el Hospital España, de Chinandega, relató a EL NUEVO DIARIO que luego que abordó el automóvil se percató que el taxista iba en estado de ebriedad y que en pocos segundos había acelerado hasta llegar a 110 kilómetros por hora, por lo que le aconsejó que redujera la velocidad, pero según el lesionado, David Antonio Jiménez Aguirre le manifestó al chofer que mantuviera esa aceleración, porque no les iba a ocurrir nada.
“Doña Sandra gritó: ‘¡El camión!’, pero ya lo teníamos encima. De inmediato me agaché en el asiento trasero del chofer, y ella pegó la cabeza en la ventana. El camión no tenía señales lumínicas, el taxista no lo vio porque el chofer de un vehículo que venía de frente no bajó las luces”, expresó el corinteño.
Silvia Villegas, forense de Chinandega, dijo que David Antonio Jiménez Aguirre tenía una herida en el pómulo derecho, desprendimiento de las piezas dentales inferiores y múltiples fracturas en las costillas, cuello y pulmón, lo que le provocó hemorragia masiva.
Por su parte, el oficial Nicolás Jaenz, de la Dirección de Tránsito de Chinandega, dijo que averiguarán si el camión tenía señales lumínicas, y probablemente harán inspección técnica de ambos automotores. Además, instó a los conductores manejar con responsabilidad para evitar accidentes.Similar recomendación hizo el alcalde de Corinto, Ernesto Méndez Zeledón, quien se solidarizó con la familia doliente y los lesionados. Consternado, Juan Ramón Vallecillo, propietario del taxi, expresó que Miguel Ángel Rivera Osorio, quien se encuentra en la Sala de Cuidados Intermedios del “Lenín Fonseca”, tenía seis meses de trabajar el automotor KIA, y según él, no ingiere licor, es responsable, tiene una niña y su esposa está embarazada.
Vallecillo, quien padece del corazón y de estrabismo, manifestó que el taxi le costó cinco mil dólares, y es imposible repararlo, porque está desbaratado y el seguro sólo cubre a los pasajeros.