Sucesos

Sin pista de homicidas de joven taxista

* El único testigo, un vigilante, vio pasar el vehículo con tres pasajeros y la víctima, y luego, a los tres sospechosos corriendo, sin lograr distinguirlos

Ernesto García

“Si nosotros supiéramos quién mató a mi sobrino también haríamos lo mismo, porque no creemos en la justicia”. Así se expresó Edelina Mendoza Matamoros, tía materna de asesinado taxista Franklin Javier Narváez Matamoros, de 23 años.
El joven obrero del volante murió de forma instantánea a consecuencia de un impacto de bala en el tórax, a eso de las diez de la noche del jueves, cuando estaba por terminar su jornada laboral.
El joven taxista, cuya viuda queda con cuatro meses de embarazo de su primer bebé, fue encontrado en estado agónico por varios de sus colegas sobre la Pista Suburbana, cerca de la entrada al Colegio Americano.
Emilio Jarquín, propietario del taxi placas M 01157, que “cadeteaba” Narváez, expresó que él fue avisado por otros socios de la cooperativa “Alejandro 2000”, de la cual es presidente, que a su chofer lo habían matado.
Jarquín dijo que éste es el segundo taxista que muere en el transcurso del año, lo que hace más peligroso el oficio de los obreros del volante.
Fueron tres
Para dar con el paradero de los victimarios del joven taxista, la Policía sólo cuenta con el testimonio de un vigilante quien asegura haber visto correr a tres sujetos luego de haber escuchado igual número de detonaciones.
Según el considerado testigo clave, primero vio pasar el taxi que manejaba la víctima con cuatro personas, en dirección de este a oeste, pero a los pocos minutos tres de ellos fueron vistos corriendo en dirección contraria.
Uno de los inconvenientes que tiene la Policía es que el vigilante, por la distancia a la que presenció el incidente y por la oscuridad del sector, no logró describir físicamente a los sospechosos.
El impacto de bala le perforó los pulmones y el corazón a Narváez, según el dictamen preliminar emitido por los forenses del Instituto de Medicina Legal.
El mismo informe médico indica que la bala causó una hemorragia masiva al afectado, por lo que éste murió de forma inmediata. Como el disparo fue hecho a quemarropa en el tórax, donde ingresó el proyectil quedó un tatuaje producido por la pólvora de la bala.
Hasta el cierre de la presente edición las autoridades policiales de la Estación Tres no tenían mayores pistas sobre el paradero de los criminales.
Aunque el móvil del crimen aparentemente fue el robo, las autoridades policiales no descartan que pueda haber otra causa.