Sucesos

Falla de arma impidió homicidio de comerciante

* Aun así, el afectado recibió tres impactos de bala y fue despojado de 40 mil córdobas

Una inesperado desperfecto en el percutor de una pistola nueve milímetros le impidió seguir disparando a quemarropa a uno de los delincuentes que asaltaron al comerciante José Guevara Flores, de 35 años.
A pesar de la falla en el arma de fuego, el asaltante logró acertar tres impactos de bala a Guevara, quien fue despojado de 40 mil córdobas. Guevara, que fue llevado por un amigo al Hospital Alemán Nicaragüense, recibió dos proyectiles en los brazos y un tercero en el costado derecho.
“Si la pistola no se le ‘enconcha’, el ladrón me mata, porque me estaba disparando a menos de medio metro de distancia”, relató Guevara, mientras era trasladado a la Sala de Rayos X.
Aunque el hombre de negocios trató de defenderse con su pistola calibre 38, no pudo hacer nada, porque uno de sus atacantes le disparó a las manos. La víctima describió a sus atacantes como un hombre “alto y negro”, y al otro como un sujeto de piel blanca y de baja estatura.
Los delincuentes se dieron a la fuga en un taxi blanco, sin placas, relataron los testigos del sangriento robo, que tuvo como escenario la vía pública, exactamente del bar “El Zepolazo”, dos cuadras al sur, en el barrio Villa Canadá.
Extraño y cuantioso hurto
Por otro lado, la Policía del Distrito Dos informó que el sábado por la tarde, en la sucursal de Enitel de Linda Vista, una de las cajeras de Banpro fue víctima de hurto, y aún no se encuentra al responsable del hecho.
Amelia Dávila Gómez denunció en la Segunda Delegación de Policía que por la mañana su trabajo fue normal, atendiendo a los clientes que llegaron a realizar sus trámites de pago. A las dos de la tarde, cuando guardaba el dinero que recibió del público, se llevó tremenda sorpresa, ya que una bolsa plástica con el emblema del banco había desaparecido.
No se explica cómo o quién pudo llevarse la bolsa que tenía 70 mil córdobas, por lo cual el lunes llegó a interponer la denuncia.
Por su parte, agentes policiales investigan el caso, raro por cierto, pero deben hacer su labor, para tratar de identificar a la persona que sustrajo el dinero.