Sucesos

Doble homicidio en el Distrito III

* Un vigilante y un joven que caminaba por la calle son las víctimas de los disparos de sujetos aún no identificados

María Mercedes Urroz

Policías de la Tercera Delegación investigan dos violentos homicidios que se originaron en su territorio, la madrugada de ayer.
El primero es el del vigilante del Instituto “Miguel de Cervantes”, Víctor Manuel Calero Hernández, de 38 años, quien pereció a consecuencia de un impacto de bala en la cabeza.
Las primeras pesquisas que realizó la Policía indican que el infortunado andaba cerca de una pulpería, donde pretendía comprar algún artículo, pero fue sorprendido por delincuentes, quienes sin siquiera discutir le dispararon a la cabeza.
El cuerpo del vigilante quedó tendido boca abajo, en plena vía pública, y algunos testigos fueron quienes informaron del hecho a las autoridades.
Doña María Elena Hernández, de 62 años, madre de Víctor Manuel, dijo que a ella no la querían enterar de la terrible noticia, ya que es diabética y sus familiares temían por su vida.
“Pero dígame, hija…, tarde o temprano iba a darme cuenta… lo que no entiendo es por qué nadie del colegio ha venido a dar la cara, si el que está muerto es mi hijo”, aseguró la señora Hernández.
Asimismo, afirmó que su hijo no tenía enemigos, que era muy trabajador, ya que estaba haciendo un “rumbo” --un trabajo extra, para ganar algo de dinero--. Agrega: “Me dijo: ‘Mamá, mañana --el viernes--, termino el trabajo y le voy a dar los riales para que pague en la venta’”.
Los hechos se registraron en el barrio El Pilar, de El Zumen una cuadra al este, tres cuadras al sur, una cuadra al este. Víctor Manuel deja en la orfandad a dos hijos, de 16 y 10 años, respectivamente.
El cuerpo de Víctor Manuel fue velado en casa de su mamá, en el barrio “Camilo Ortega”, de la terminal de buses de la ruta 105, tres cuadras al sur, dos cuadras al oeste, media cuadra al sur.

Sin identificar
De igual manera, un joven de unos 25 años es la segunda víctima, y detectives de la misma delegación policial investigan su deceso, ocurrido en Loma Linda, de “La Parrilla” una cuadra al oeste, media cuadra al norte.
La Policía investiga de oficio, ya que no hay denuncia, y según las primeras versiones, a las dos de la madrugada del viernes último se escucharon varias detonaciones, y unos sujetos en un vehículo seguían a un muchacho.
Según uno de los testigos que vigila el sector, él observó cuando el joven corría, y detrás de él iba un hombre con una chaqueta camuflada y encapuchado, el que se bajó de un vehículo, armado con una escopeta, y luego de que se escucharon las detonaciones, el tipo simplemente subió al vehículo y se marchó con el conductor.
En el lugar de los hechos se encontraron cuatro cartuchos de escopeta. El cuerpo del joven estaba boca abajo y presentaba una herida en el hombro y otra en el lado izquierdo del cuello.
El dictamen que emita el Instituto de Medicina Legal determinará si las heridas que presenta el cuerpo del muchacho son de arma de fuego o de arma blanca.
Para los investigadores, es curioso que en la bolsa delantera del short al fallecido le encontraron dos cartuchos de escopeta, sin detonar.