Sucesos

Muerte de niño por culpa de chofer ebrio


María Mercedes Urroz

Una humilde familia que habita en el barrio Acahualinca llora la pérdida de uno de sus miembros, luego de que un irresponsable que conducía en estado de ebriedad causara la tragedia.
José Daniel Mercado Gómez, de 21 años, regresaba muy contento de un acto religioso, celebrado en la cercana Iglesia Rey de Reyes, con su pequeño Angelo Daniel Mercado Martínez, de nueve meses, al que traía “montado” en los hombros cuando fue impactado por el conductor de un vehículo. El joven, como consecuencia del potente impacto, quedó debajo del automóvil.
Wiston Carlos Molina Cruz, de 25 años, conducía en estado de ebriedad, y a exceso de velocidad, el Chevrolet azul, placas M 058-641, de sur a norte, a las 7 y 25 minutos la noche del miércoles, frente a Casa Pellas Acahualinca, sector donde ocurrió el accidente, a pocos metros de la fábrica Envases Oso.
Familiares del joven lo llevaron en un vehículo particular al Hospital “Antonio Lenín Fonseca” y al pequeño Angelo lo remitieron al Hospital “Fernando Vélez Paiz”, pero luego, por el trauma craneoencefálico severo que presentaba fue trasladado al Lenín Fonseca, donde falleció.
Isabel Rodríguez, hermana del joven, quien está lesionado en ambos brazos y presenta heridas en el rostro, dijo que José Daniel es una persona de bien y que no se mete con nadie. Asimismo, reflexionó que, desafortunadamente, siempre las desgracias le ocurren a quienes no andan en malos caminos.
“Cuando me dijeron ‘al negro lo atropellaron’, el corazón se me hizo pequeño, pensé lo peor… mire, me mataron a mi sobrinito, el único hijo de mi hermano, quiero que se haga justicia, las autoridades deben castigar al que maneja borracho”, aseguró doña Isabel.
Asimismo, una de las vecinas, identificada como Karla Lacayo, expresó que Wiston debe agradecer a Dios que los agentes policiales llegaron rápido al lugar del accidente, ya que evitaron que lo lincharan, pues ella no lo iba a pensar dos veces para apuñalarlo.
“Imagínese, cómo andaba de perdido que le pegué dos garrotazos y ni sintió. Lo que nos preocupa es que nos dijo que su hermana es abogada y que saldrá libre pronto, si no le hacen nada vamos a hacer justicia con nuestras propias manos”, enfatizó Lacayo.
Mientras en la humilde casa se hacen los preparativos para la vela de Angelo, su padre se recupera de las heridas físicas en el hospital, pero no de la pérdida de su primer retoño. Marbelly del Rosario Martínez, madre del fallecido y esposa del herido, según los familiares, aún no sale del estado de shock por lo sucedido.