Sucesos

Reo llora ante la juez

* Asegura ser inocente del robo y abusos deshonestos cometidos en una pizzería, adonde llegó disfrazado

Lizbeth García

Llorando estaba Miguel Ángel Centeno Gómez antes de ser remitido a juicio oral y público por la presunta autoría de robo con intimidación y abusos deshonestos en perjuicio de un establecimiento que vende pizzas en Bello Horizonte y tres de sus empleados, entre ellos una dama que asegura haber sido vejada por el acusado, quien presuntamente le succionó los pechos y luego le robó la cartera.
La juez Octavo Penal de Audiencias, Karla García, admitió todas las pruebas que la fiscal Zeyla Buitrago presentó para acreditar que supuestamente Centeno llegó el 29 de octubre a la pizzería, disfrazado de vigilante, junto a otros dos sujetos más.
Según la Fiscalía, luego el acusado habría intimidado al vigilante del local colocándole un revólver en las costillas, lo amordazó con una corbata, lo amarró de pies y manos con los cordones de los zapatos, y luego lo dejó en el cuarto trasero del local.
La subgerente Karla Pérez, cuyo testimonio fue ofrecido como prueba, dijo a la Policía que el acusado le colocó el arma en la cabeza y la despojó de un celular valorado en 350 dólares, un reloj y la obligó a acostarse boca abajo, bajo amenaza de muerte, para que no observara el momento en que presuntamente desprendió la caja fuerte donde estaban más de 155 mil córdobas y 461 dólares en efectivo y un cheque endosado por 492 córdobas.

Cajera declarará
El tercer testimonio que la Fiscalía presentó para ir a juicio oral este 18 de enero de 2008 es el de la cajera, quien señaló que el presunto asaltante la llevó al servicio higiénico, la besó, la tocó, quiso violarla, y como se dio cuenta de que estaba en su período menstrual, solamente le lamió los pechos para luego sustraerle la cartera con 160 córdobas y amenazarla de muerte.
Cada vez que la fiscal Buitrago detallaba cada uno de los testimonios de las víctimas y resto de pruebas, una familiar del acusado que estaba presente en la sala de audiencia comentaba en voz alta: “Eso es falso”.
Sin embargo, la juez decidió reconfirmarle la cárcel al acusado por el robo de la caja fuerte valorada en 500 dólares, los más de 155 mil córdobas que tenía adentro, los 461 dólares y el cheque.