Sucesos

Libre el coreano que pedía “chiqui-chiqui”


Lizbeth García

No cabe duda que aquí y en Corea “con la plata baila el perro”, porque la mujer que acusó a un coreano de acoso sexual y lesiones sicológicas, después que supuestamente éste le tocara reiteradas veces las nalgas y otras partes de su cuerpo, a la vez que le pedía “chiqui-chiqui”, lo perdonó en juicio oral y público ayer. Se confirmó que el acusado “la indemnizó” con 40 mil córdobas.
No obstante, quedó acreditado en juicio oral y público que supuestamente el coreano Sujam Kim, de 50 años, la tocó adelante y atrás (senos, glúteos y partes íntimas), sin embargo, la mujer de iniciales I.M.C., de 37 años, lo justificó diciendo que ella “lo consintió” porque necesitaba seguir trabajando en la Fábrica de Bolsas Mega Chemical, ubicada en Santa Rosa, de donde fue despedida en junio de 2007.

Se desvanecen delitos
Durante el juicio oral y público, que continuará este 20 de noviembre, el abogado Carlos Palacios le solicitó a la juez suplente Segundo Penal de Juicio, María Mercedes Rocha, que clausurara el juicio porque el testimonio de la obrera de la maquila y supuesta víctima, desvaneció los delitos acusados.
Sin embargo, la fiscal Eyra Jirón rebatió tal argumento diciendo que aunque la víctima dijo de viva voz ante los miembros del jurado que perdonaba al acusado y que “todo se lo iba a dejar a Dios”, el perdón no debe ser interpretado como una negación de los hechos, los que fueron confirmados por la víctima.
La juez decidió dejar que el juicio continúe para que sea el jurado el que decida la suerte del coreano, a quien se le otorgó el arresto domiciliar con dos custodios y presentación periódica todos los días de la semana, sin embargo, saldrá en libertad hasta que hoy rinda una caución de 20 mil córdobas para asegurar que no evadirá la justicia.