Sucesos

Hermosa ladrona ataca de nuevo


Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN

Un guarda de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones, Enitel, en la ciudad de Rosita, despertó aún atontado en el hospital de la localidad, y su pronóstico es reservado, después que ingirió un jugo presuntamente mezclado con un potente somnífero, que en su turno de vigilancia le regalara una hermosa mujer, para que sus compinches entraran a la oficina y cargaran con un botín de 300 mil córdobas.
Poco más de 28 mil córdobas y entre noventa y cien teléfonos celulares nuevos, que se ofrecían en dos urnas, más otros que se encontraban en sus cajas, es lo que robaron tres o cuatro elementos todavía no identificados.
Éstos desprendieron siete persianas de la segunda ventana del costado izquierdo de la delegación y se introdujeron en el área de atención al público, donde cargaron con el dinero que había en caja y con todos los celulares; el total de lo robado asciende a 300 mil córdobas.
El robo fue cometido entre las once y doce de la noche del jueves último, y las primeras investigaciones describen a una mujer “chela” --piel clara--, alta, voluptuosa y pelo corto, como la encargada de visitar, seducir y hacer caer en un sueño profundo al guarda,
Julián Antonio García López, de 51 años, es el vigilante que aún se encuentra en una cama del centro asistencial de Rosita, luego que fuera encontrado completamente sedado, en una hamaca, sin camisa y sin un revólver calibre 38, asignado para cuidar los bienes de la empresa. El guarda fue hallado en esas condiciones minutos antes de las seis de la mañana del viernes último, por su compañero de vigilancia, Marcos Chavarría, que le tocaba recibir el turno de día.
Al parecer, los delincuentes usaron guantes y otros accesorios para perpetrar el robo, ya que EL NUEVO DIARIO conoció que un equipo de peritos que se presentó al lugar no encontró huellas digitales en el área. Pese a ello, el jefe de la Policía de Rosita, teniente José Alex Chacón, asegura que las investigaciones van por buen camino, pero consideró prudente no brindar detalle alguno .
Fuentes policiales coinciden en que esta banda podría ser la misma que hace cinco meses se introdujo en Fundeser, en Siuna, donde cargaron hasta con la caja fuerte, después de sedar al vigilante, que también fue seducido por una mujer que describen como “chela”, sensual, de pechos y glúteos resaltados.