Sucesos

En estado vegetal, por garrotazo en la cabeza


Ernesto García

Franklin Ramón Ochoa Rugama, de 30 años, no volverá a labrar la tierra y tampoco cuidará de sus gallos de pelea, que muchas satisfacciones y dinero le dieron en los palenques.
El joven fue víctima de un cuñado de su hermana menor, quien le propinó un garrotazo en la cabeza que lo tiene en estado vegetal desde hace tres meses. Ochoa pasó durante 22 días con sus respectivas noches en estado de coma en el Hospital “Lenín Fonseca”, recuerdan sus familiares, quienes ahora luchan por rehabilitarlo.
Por una deuda
Los familiares de Ochoa dicen desconocer qué motivó a David Martínez Blanco para darle el garrotazo en la cabeza a Ochoa, pero una fuente policial reveló que el móvil de la salvaje agresión fue el cobro de una deuda.
Aparentemente Ochoa, quien también era prestamista, cobró a su amigo y cuñado de su hermana menor una vieja deuda, pero éste, en vez de pagarle en efectivo, decidió “saldar” la deuda descargándole el brutal golpe.
Para la familia de Franklin Ochoa, el hecho de que el joven siga vivo, aunque en estado vegetal, es una victoria, porque cuando le dieron de alta en el “Lenín Fonseca”, el diagnóstico médico era de una muerte segura a los pocos días.
De acuerdo con el epicrisis emitido por los galenos del hospital antes mencionado, el golpe le causó a Ochoa un trauma craneal en tercer grado, que a la vez provocó una herida de diez puntos, y evidentemente afectó el cerebro.
Los hechos sucedieron en el caserío Los Solís, ubicado del kilómetro 10 de la Carretera Vieja a León, un kilómetro y medio al sur.