Sucesos

Sucesos Insólitos


25 bomberos intentan sacar a mujer obesa de su casa
El cuerpo de bomberos de la ciudad colombiana de Cúcuta se vio en calzas prietas para evacuar a una mujer de 220 kilos de peso de su casa y para hacerlo debieron romper una de las paredes y emplear unos 25 hombres.
La rutina del cuerpo de bomberos cucuteño se vio interrumpida por un caso que hizo parecer un incendio como una tarea escolar. El objetivo, que trascendía la recuperación de gatos subidos a árboles, consistía en rescatar a una persona de su habitación. Por fortuna, no había fuego de por medio, de lo contrario Clementina Ortiz, de 70 años, hubiera sido víctima de una desafortunada tragedia, pues para sacarla de su vivienda se necesitó tirar abajo una pared y emplear a la totalidad de los bomberos de esta ciudad en la frontera colombo venezolana. Clementina, de 70 años, padece una enfermedad que le provocó un aumento de 85 kilos en tan sólo seis meses, los cuales sumados a sus 140 kilos anteriores le impiden moverse y atravesar por sus propios medios la puerta de su casa para dirigirse al hospital universitario, donde será atendida por un grupo de especialistas. Según el capitán Miguel Mejías, fue necesario el análisis del Comité Regional de Urgencias para determinar un modo seguro de evacuar a Clementina.
Salió de la cárcel y volvió para comprar su celda
Un ex presidiario australiano retornó a la prisión donde había cumplido su condena y compró su antigua celda.
Sentenciado por robos y estafas, Graeme Alford pasó varios años en la Prisión Pentridge, en Melbourne, Australia. Allí prometió que nunca más volvería a beber (una de las causas por las que terminó incurriendo en diversos delitos financieros), cumplió su condena, se recuperó y volvió a integrarse a la sociedad como orador motivacional. Antes del cierre de la prisión, en 1997, se la consideraba como una de las más peligrosas de Australia. Allí convivían los criminales y asesinos más notorios del país. Al enterarse que el edificio sería vendido, Alford no tuvo mejor idea que acercarse y realizar una oferta por su celda. Y la consiguió. Si bien no tiene intenciones de vivir en la cárcel, explicó que se siente contento por ser el nuevo dueño de la pequeña habitación que lo cobijó durante años. “Creo que no existe nadie que haya comprado nuevamente su celda”, declaró el nuevo propietario. Lo extraño del caso es que el resto del edificio será transformado en una bodega de vinos exclusivos.
“Parece una ironía pero lo cierto es que desde que salí de prisión yo no bebo. Se trata puramente de una inversión”, explicó Alford.
Ofrecen reembolsar precio de casa cuando mueran
Una pareja de esposos estadounidenses, en dificultades para vender su vivienda, decidió ofrecerle al comprador la posibilidad de recibir un reembolso total del precio pagado en el momento en que mueran.
Cada vez menos personas ansían acumular riquezas que probablemente no alcancen a gastar por el poco tiempo de vida que les queda. Si en Alemania hay quien puede rechazar una lotería, en Estados Unidos algunos están dispuestos a regalar su casa, o casi. Bob y Ricki Husick ofrecen su casa en el norte de Pittsburgh a cualquier comprador tentado por la jugosa oferta de adquirir una propiedad de 399.900 dólares y esperar a que sus dueños originales mueran para que el dinero vuelva a sus propias arcas. Un negocio planteado por quienes se dan el lujo de no tener nada para perder, aunque los Husick están lejos de ser una pareja de ancianos, ya que su edad apenas ronda los 50 años y la fecha de la muerte -y del reembolso- podría prorrogarse por un par de décadas más. Por lo tanto, ansiosos y criminales ¡abstenerse!
Esta inusual inversión en la muerte de una pareja no se detiene ahí, ya que los Husick ofrecen una propiedad en Arizona si los compradores se comprometen a cuidar de ellos durante la vejez. Un negocio redondo, o más bien rectangular, ya que parece tener forma de ataúd.
Para las siestas, regale un virus
¿Quién hubiera pensado que disfrutaría durmiendo junto a una bacteria de salmonella, el virus de la gripe o del Ebola?
Virus, microbios y bacterias prometen ser la sensación durante estas fiestas. Y no precisamente por una epidemia. Si bien relacionarse con el agente causante de una enfermedad no suele ser algo agradable, una compañía británica optó por presentarlos de una forma más “amigable”. Para ello, lanzó muñecos de peluche con las formas de virus y bacterias causantes de numerosas enfermedades, entre las que se destacan desde simples estreptococos (responsables del dolor de garganta), salmonella, el virus de la vaca loca y la rabia, hasta clásicos como pie de atleta, úlceras, mal aliento y acné, entre otros. Los GIANTmicrobes reflejan las formas de los causantes de las enfermedades en muñecos de peluche que podrán conseguirse en Gran Bretaña por poco más de ocho dólares por unidad, o bien por algo más de 40 dólares en el caso de comprar un “pack” de enfermedades.