Sucesos

Investigan negligencia médica en caso de niño accidentado


Leoncio Vanegas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA

El director del Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, doctor Francisco Reyes, activó la Comisión Médica para investigar un caso de supuesta negligencia cometida en la sala de traumatología en cuanto a la atención que le brindaron a Martín Alesei Meneses, de 13 años, accidentado en Jalapa cuando iba de pasajero en una motocicleta.
El funcionario aseguró que la resolución de la junta médica que examinará la denuncia será remitida a la comisión de ética, facultada para determinar la aplicación o no de las sanciones respectivas.
El señor Martín Meneses, padre del menor, dijo que interpuso la queja ante la dirección del centro asistencial porque no comprendía la forma con que atendieron a su vástago, quien no podía mover las mandíbulas debido a las dos severas fracturas que no lograron detectar los galenos en las placas de rayos X tomadas en el mismo centro.
“Un doctor de apellido Berríos le apretó la mandíbula al chavalo, que reaccionó al dolor, como si fuera de hierro o un robot. Y todavía dijo: ‘va de viaje. El niño no tiene absolutamente nada’”, manifestó Meneses.
Además le dieron de alta con sólo un “puño” de pastillas y con la recomendación de reposar por dos semanas.
Si no se preocupa, secuelas hubiesen sido más serias
Indicó que tampoco la epicrisis que le entregaron en el mismo hospital reflejaba la gravedad que tenía Martín Alesei.
Por el instinto de lo que significan las secuelas que dejan los accidentes con motocicletas, Meneses continuó marcha a Estelí, donde un médico, amigo suyo, retomó el caso en el hospital de esa ciudad, quien sí logró reconocer la gravedad de las lesiones, a partir de la imagen en las mismas placas, y mandó a realizarse otras en un centro privado para profundizar el diagnóstico.
Afirmó que el resultado fue aterrador, el muchacho presentaba una fractura completa en la mandíbula inferior, ligeramente desplazada, además, otra en el cóndilo mandibular superior del lado derecho y lesión alineada en el clivus (parte superior del cráneo).
Afortunadamente, otro examen que un neurólogo le realizó en Managua descartó lesiones en el cerebro.
Mirando el rostro compungido de su niño, Meneses dijo que en Estelí le intervinieron y le amarraron la mandíbula, por lo que, por ahora, no puede hablar ni masticar alimentos. “Qué hubiera pasado si yo como padre hubiera sido un despreocupado, confiando en la atención del hospital de Ocotal…” se preguntó, para concluir que hubo negligencia médica, lo cual no puede admitir ocurra en un centro de asistencia pública.
En dos oportunidades tratamos de localizar al doctor Edgar Berríos, aludido en la denuncia, junto a otro galeno, para que respondiera al cuestionamiento, pero nadie en el interior del hospital precisó en qué sala se encontraban.