Sucesos

Familia de accidentado clama que capitán se responsabilice

* Oficial de la PN supuestamente conducía sin licencia y con unas copas de más, pero no da la cara

Silvia Hernández

Casi dos meses han transcurrido y aún continúa en espera de justicia, dijo Reinaldo Narváez Morales, muy indignado, ya que su papá, el señor Marco Antonio Narváez Zamora, de 66 años, fue atropellado en el sector del Mercado “Iván Montenegro” por un vehículo que conducía en estado de ebriedad un capitán de la Policía Nacional.
En el accidente, la víctima resultó con lesiones en el rostro y en un brazo, así como fractura de tibia y peroné de la pierna derecha, que ameritó una cirugía en la que le colocaron clavos. La familia de don Marco Antonio debió incurrir en gastos hospitalarios, mientras el autor se encuentra gozando de libertad, sin responsabilizarse de sus actos, tomando en cuenta que ni siquiera irá a la cárcel.

Contra la vía y a toda velocidad
Según el denunciante, el 15 de septiembre, a eso de las seis y media de la tarde, su papá cruzaba la pista de Sabana Grande, de sur a norte, cuando de repente fue impactado por el vehículo sedán, Suzuki, placas 224-409, conducido por el capitán Samuel Meza Morales, segundo jefe del Departamento de Investigaciones Económicas de la Policía Nacional, quien desembocó repentinamente por la calle conocida como El Tamarindo, a gran velocidad, para girar de oeste a este, contra la vía.
Reinaldo Narváez Morales lamentó que las autoridades de Tránsito del Distrito Seis de la Policía Nacional no han emitido el fallo administrativo, y tampoco han remitido el caso a la Fiscalía, para que ésta presente la acusación ante los juzgados, a pesar de que existe un dictamen del médico forense, así como el croquis e inspección del agente de Tránsito, como también las entrevistas a testigos.
Los familiares del accidentado piden a la comisionada Aminta Granera tome en consideración esta denuncia y revise el caso como se debe, ya que el autor del accidente manejaba sin licencia de conducir, sin seguro, en estado de ebriedad y a alta velocidad, para que se responsabilice al menos de los gastos médicos que han realizado, dijo Narváez.
“Nosotros somos muy pobres y la pensión que recibe mi papá no ajusta para cubrir los gastos, pero ni de transporte, ya que no puede caminar desde hace dos meses, por lo que demandamos justicia”, enfatizó Reinaldo.