Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Descubren hurto y amenaza mediante el polígrafo
Mediante el uso del polígrafo, aparato que permite sospechar si alguien miente, el dueño de la empresa “Public Express”, Mario José Palacios, de 26 años, logró descubrir el hurto de una computadora valorada en 1012 dólares, por lo que acusó a un ex empleado, de iniciales J.R.C., quien irá a juicio oral y público en el Juzgado Cuarto Penal de Juicio el 28 de febrero de 2008, porque la juez Martha Martínez admitió la acusación y le ordenó al acusado que se presente diario al juzgado a reportarse y que no se acerque ni a los testigos ni a la víctima. El supuesto hurto fue el nueve de agosto de este año, en las oficinas de Public Express, en Bello Horizonte, sin embargo, la defensa del señalado reveló que un día antes del supuesto hurto, la víctima habría entregado la computadora a sus familiares, pero será durante el juicio que se sabrá quién dice o no la verdad. Por el momento lo real es que la única testigo ocular del crimen, Maryuri Marín, denunció a J.R.C. en la Policía del Distrito Cuatro porque supuestamente le dijo que si declaraba en su contra la iba a matar, y que sabe dónde viven ella y su familia.
Juicio por “El Pellejo”
Este doce de noviembre, los miembros de un jurado de conciencia terminarán de conocer las pruebas que existen contra Miguel Ángel Noguera, de 19 años, acusado por la aparente autoría del delito de homicidio en perjuicio de Justo César Guevara Wong, de 28 años, y Jorge Isaac Hernández, de 40 años. Los hechos fueron el 19 de julio, en San Judas, cuando Guevara Wong fue donde unos amigos a preguntar si era cierto que habían matado a su amigo “El Pellejo”, y pese a que le advirtieron que tuviera cuidado porque los hechores andaban cerca, se fue a buscarlos. Los encontró por el Ceibo, agrediendo a Hernández, momento en el cual Miguel Ángel se percata de su presencia y presuntamente le disparó a la arteria aorta. Guevara Wong falleció cuando iba en busca de sus amigos. El juicio se suspendió el viernes en el Juzgado Cuarto Penal de Juicio, porque el defensor Carlos Palacios pidió la suspensión de la vista porque tenía otro juicio en otra judicatura.
Llegó voluntariamente a aclarar su situación y lo dejaron preso
De nada le sirvió a J. R. L. presentarse voluntariamente a aclarar el hecho donde estuvo involucrado el taxi que es propiedad de su mujer, quien hasta lo llevó a la Policía, porque este fin de semana quedó preso. El juez Séptimo, Abelardo Alvir, admitió la acusación que en su contra promovió la Fiscalía por la supuesta autoría de robo con intimidación de una computadora HP, valorada en 1,600 dólares, y le decretó la prisión preventiva. La audiencia inicial será el primero de noviembre, día en que el juez deberá revisar la medida cautelar que le aplicó al reo bajo, a petición de la Fiscalía, por la modalidad del hecho donde se usó un arma de fuego y porque aparentemente todo ocurrió dentro del taxi. No obstante, durante la audiencia preliminar, el abogado del reo explicó que tienen pruebas de que J. R. L. estaba en otro lugar a la hora y día del atraco, que ocurrió cerca del parque “Luis Alfonso Velásquez”.