Sucesos

Perece camino a “las camas verdes”

* La Policía cree que es un crimen pasional porque la víctima iba con una mujer al monte, cuando otro hombre lo apuñaló * Y en Villa Nueva balearon a “El Pepino”

María Mercedes Urroz

Dos hombres perdieron la vida este fin de semana en los barrios Villa Nueva y Tierra Prometida. Una de las víctimas fue apuñalada cuando aparentemente iba a buscando un predio baldío de la mano de una dama.
La Policía no había identificado ayer al hombre que la noche del sábado fue apuñalado cerca del Palí que está cerca del barrio Tierra Prometida, donde quedó su cuerpo tras haber recibido las puñaladas.
La víctima no portaba ningún documento, pero tenía unos 40 años.
Como no hay denuncia en la Estación Tres, la Policía está investigando el caso de oficio.
Los testigos le dijeron a la Policía que supuestamente la víctima iba a concretar una cita de amor en un motel, pero después se arrepintió y decidió buscar un predio baldío que está a una cuadra hacia el oeste del Palí. Víctima y victimario empezaron a discutir, pero el agresor sacó un arma blanca y le propinó una estocada en el corazón y otra en el brazo derecho.
Una fuente extraoficial dijo que están investigando si se trata de un robo o si la víctima fue atacada por celos.
El cuerpo del desconocido se encuentra en el Instituto de Medicina Legal.
Identifican a homicida
Las autoridades de la Tercera Delegación también investigan el violento deceso de Yader Israel Robleto Ríos, de 26 años, alias “El Pepino”, quien recibió cuatro “plomazos” la noche del sábado, en el barrio Villa Nueva, de Managua. Al momento del crimen, el infortunado estaba conversando con sus amigos, cuando sin motivo aparente el presunto homicida le disparó en el pómulo derecho y en el abdomen.
La Policía determinó que el hechor es Silvio Antonio Pavón Salazar, quien además de matar a Robleto, hirió en el pie derecho a Carlos Valerio. “Ese chavalo es un delincuente, es la tercera persona a la que “palma” (mata) y nunca le hacen nada. No teníamos problemas con él, siempre anda con tres más, pero el dañino es él”, dijo Valerio a los investigadores.
Robleto, quien era conductor de una empresa extranjera, deja en la orfandad a un niño no nacido, porque su esposa, Melissa Osorno, tiene ocho meses de gestación.
La víctima habitaba de la terminal de buses del barrio “Camilo Ortega”, una cuadra al sur, media al oeste, en el barrio Villa Nueva.
El supuesto homicida tiene una herida en una de las piernas y está custodiado en el Hospital “Roberto Calderón”.