Sucesos

Tipitapa, tierra de delitos sexuales impunes

* Muchos hechos, comúnmente ocurridos en el seno del “hogar”, nunca llegan ante la justicia * El tiempo que transcurre hasta la denuncia limita a las autoridades, así como el temor de las víctimas a dar a conocer los hechos

Ernesto García

Esta localidad, famosa por sus platos de pescados sin espina y sus aguas termales, está sitiada por una inesperada y peligrosa plaga de delincuentes sexuales que tienen como “blanco” predilecto a niños y niñas

Tipitapa es el municipio más grande del departamento de Managua, después de la capital, con una población que supera los 137 mil habitantes, y está a sólo 21 kilómetros al norte de la cabecera departamental.
Los más recientes datos destacan que los delitos de abusos sexuales han crecido de forma alarmante, significando durante el primer semestre del año en curso el 14 por ciento de los delitos de mayor relevancia que atiende la Policía en esa ciudad.
A lo largo del año 2007, del cual sólo faltan 65 días para que concluya, los tipitapeños han sido conmocionados por aterradores actos de violación en perjuicio de infantes.
Datos de la Dirección de Información y Análisis (INFA) de la Policía en esa ciudad revelan que durante el primer semestre fueron recibidas 22 denuncias por violación, siete por abusos deshonestos y tres tentativas de violación.
En ese período, las autoridades investigaron nueve casos de estupro, siete de rapto y cuatro casos de acoso sexual. Esta cifra podría ser mayor durante el segundo semestre del año, tomando en cuenta que en los últimos 20 días la Fiscalía ha presentado cuatro acusaciones por violación.
Un caso emblemático
Transcurría marzo, cuando los tipitapeños conocieron de un hecho más bochornoso que las altas temperatura de esa época del año, cuando se divulgó que un hombre violó a sus dos pequeños hijastros y manoseó a la hermanita de éstos, una niña de seis años.
Por ese repugnante acto, José Aníbal Morales García fue sentenciado a 112 años de prisión, pero por una “bondad” constitucional sólo estará en la cárcel 30 años.
Por los abusos cometidos contra las tres inocentes criaturas, Morales fue declarado culpable de la autoría de los delitos de violación, abusos deshonestos, lesiones sicológicas graves y corrupción de menores, que suman los 112 años.
Ni a las hijas respetan
En la actualidad, en el Juzgado Penal de Audiencias de Tipitapa se tramita otro caso que provoca repulsión, como es el hecho que un padre presuntamente abusó de su hija cuando era una niña de ocho años.
Esta violación, denunciada por la víctima nueve años después, no hubiera sido del conocimiento de las autoridades si el victimario no hubiera vuelto con sus insanas intenciones.
La mancillada, quien ahora tiene 17 años, relata que transcurría el año 1999, cuando un sábado su papá la tomó de la mano y la llevó hasta una cama, donde la acostó y luego de desnudarla la violó.
La joven, quien ahora lucha con el apoyo de su familia materna por superar el trauma, refiere que como ella intentó gritar, su padre la puso boca abajo.
Después de consumado el aberrante acto el hombre obligó a su hija durante años a guardar silencio bajo la amenaza de que si lo delataba, la castigaría a ella y él se mataría.
Esta bochornosa historia fue denunciada por una tía de la menor, después que el pasado 29 de mayo ésta le contó lo sucedido, y además le reveló que su padre la estaba acosando nuevamente.
La fiscal auxiliar Kenia Jirón dijo que en este caso la Fiscalía no podrá acusar, por lo que hace a la autoría del delito de violación, por haber transcurrido más de cinco años después de consumado el ilícito, pero sí lo hará por la supuesta autoría del delito de lesiones sicológicas.

Juicios complejos
Tanto la fiscal auxiliar Kenia Jirón como el juez Penal de Juicio, Sergio Perezalonso, coinciden en afirmar que muchos delitos de abusos sexuales quedan sin ser castigados por el temor de las víctimas o bien de sus familiares de romper el silencio.
La representante del Ministerio Público reveló que en Tipitapa, a diferencia de Managua y Ciudad Sandino, muchos casos de violación son resueltos entre los familiares de víctima y victimario, a través del pago de dinero.
“Aquí hay muchos casos de abusos sexuales que no llegan al conocimiento de las autoridades porque son resueltos mediante el pago de dinero o bien haciendo que el abusador se case con la víctima”, subrayó Jirón.
Este fenómeno se presenta principalmente en las zonas rurales o bien entre las familias que han emigrado del campo a la ciudad, agregó Jirón.
Tipitapa tampoco escapa al fenómeno de las jóvenes que a corta edad tienen relaciones sexuales (antes de los 15 años), lo que de acuerdo a la ley se considera un acto de violación, pero los jurados en la mayoría de los casos absuelven a los acusados.
Durmiendo con el enemigo
Como en la producción cinematográfica de Hollywood titulada “Durmiendo con el enemigo”, en muchos de los casos de violación la víctima convive en la misma casa con el victimario.
“En muchas ocasiones las víctimas callan y encubren el delito porque el autor es miembro de su familia, viven en la misma casa, o al menos son amigos o conocidos”, señala el juez Penal de Juicio de Tipitapa, Sergio Amador Perezalonso.
En Tipitapa, de cada diez juicios por abusos sexuales que son del conocimiento de los tribunales de jurados, al menos en cuatro el o los procesados son declarados no culpables.
Este fenómeno tiene su explicación en el hecho de la falta de testigos presenciales, el cambio de domicilio de los testigos de referencia, e incluso la vergüenza que siente la víctima de acudir al juicio.
Meses después del juicio del hombre encontrado culpable de haber abusado de sus hijastros, el juez Amador Perezalonso dice no estar de acuerdo con la pena de muerte para quienes sean condenados por estos hechos tan abominables, pero comparte la idea de aumentarles los años de prisión, que podrían llegar hasta los 50.
Casi un año después que descubrió la tragedia a la que estaban siendo sometidos sus tres niños, quienes eran abusados por su padrastro, la mamá de éstos sigue luchando por superar ese horrible episodio.
“Yo le digo a las madres solteras que tengan mucho cuidado con el hombre que metan a su casa, sobre todo si tienen niños pequeños, como en mi caso”, asegura la mamá de los tres niños.
Aunque está segura que el hombre que destruyó la vida de sus niños pasará muchos años en la cárcel, hoy esta mujer, que se gana la vida trabajando en una zona franca, dice no confiar en ningún hombre.
“Después de lo sucedido con mis hijos estuvo en mi casa durante un tiempo el papá de los niños, pero por la desconfianza que ahora siento hacia todos los hombres, muchas veces lo humillé sin razón”, relata la ex pareja de José Aníbal Morales.
Mendy Aráuz Silva, delegada del Ministerio de la Familia en Tipitapa, señaló que ante la imposibilidad de establecer un perfil que permita descubrir la presencia de un delincuente sexual, es vital la comunicación entre los padres de familia y sus hijos.
“Siempre es importante que los padres le brinden la confianza necesaria a sus hijos, porque el abusador siempre procura que la víctima se sienta culpable de lo sucedido para hacerla guardar silencio”, explicó la sicóloga
En los casos de quienes han sido víctimas de abuso sexuales, para ayudarlos a superar el trauma causado es importante crear en su entorno familiar un ambiente de cordialidad, subrayó Aráuz.
Otro de los métodos utilizados para ayudar a las víctimas de estos hechos es la creación círculos de autoayuda, o bien, alejándolos del sitio donde se produjo el abuso, expresó la funcionaria del Ministerio de la Familia.
Para las autoridades locales, la raíz de este grave problema está en la pérdida de valores en las familias, porque la mayoría de los abusos sexuales se han cometido en el entorno de las víctimas.