Sucesos

Drama de hondureños lesionados por mina


María Mercedes Urroz

Primero fue la guerra, que dejó un sinnúmero de víctimas. Ahora, las minas, fieros enemigos ocultos que continúan torturando y, en el peor de los casos, matando en Nicaragua y más allá de nuestras fronteras.
Dos hondureños son las víctimas más recientes de estos artefactos, los que ahora, por cosas del destino, se recuperan en un hospital de Managua. Marcos Centeno Domínguez y Dionis Evelio Hernández, ambos de 48 años, sufrieron serios estragos al intentar partir un artefacto que en fracciones de segundo explotó y marcó sus vidas para siempre, en una comunidad situada a diez kilómetros de la línea fronteriza entre Nicaragua y Honduras.
Alexis Centeno Padilla, de 27 años, hijo de uno de los afectados, declaró que el jueves último, su papá, junto a Dionis, realizaba un trabajo de albañilería cuando ocurrió la tragedia.
“El artefacto lo encontramos en un siembro de maíz, lo llevamos al barrio, ya que nos pareció interesante. Era pesado y pensamos que lo podíamos utilizar como martillo, después fue que decidimos partirlo, y ya ve el resultado”, se lamentó Alexis.
Dionis tomó el objeto que para ellos era desconocido, y Marcos, con una pulidora, intentó cortarlo, pero el calor provocó que explotara y los lanzara por los aires. “El sonido fue altísimo, y cuando reaccioné ya estaban desfigurados por completo, tenían charneles por todos lados, quien salió con más problemas fue Dionis”, aseguró Alexis.
Los familiares de ambos hombres los trasladaron al Hospital de Somoto, el centro asistencial más cercano al lugar donde ocurrió la tragedia, pero por la gravedad de las lesiones fueron transferidos al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, de Managua, donde según los familiares, están siendo atendidos de “maravilla”, por lo cual agradecen a las autoridades de salud nicaragüenses.
Don Marcos Centeno Domínguez resultó con quemaduras de tercer grado y amputación de su pie izquierdo, mientras que Dionis Evelio Hernández, con amputación de ambas manos y además perdió la visión. Una comisión de la Organización de Estados Americanos, OEA, se presentó al hospital para brindar ayuda a los familiares.
Marta Isabel Carrasco, esposa de Marcos, dijo que les ayudaron en gastos de alimentación y estadía, pero que ella no se quiere separar de su familiar. En tanto, Ramón Hernández, hijo de Dionis, al igual que los familiares de Marcos, solicitaron les ayuden con lo que sea posible, ya que ellos no podrán volver a trabajar.
“Pido que nos ayuden con prótesis o quizá con una silla de ruedas, ellos ya no van a volver a ser igual, afortunadamente están vivos, pero nuestra vida va a ser más difícil”, afirmó entre sollozos Marta Isabel Carrasco.
El hecho ocurrió a la una y media de la tarde, en el barrio Providencia, en San Marcos de Colón, Honduras, ubicado a diez kilómetros de la frontera con Nicaragua. Es importante recordar que nuestro país es una de las zonas hay más minas enterradas, y en el norte los departamentos donde más campos minados hay son Chinandega, Madriz, Nueva Segovia y Jinotega.