Sucesos

Nueva vida y esperanzas para “Cándida”

* Gracias al trabajo de un grupo de futuros bachilleres, con el apoyo de Máximo Rugama, corresponsal de END en Estelí

Máximo Rugama

ESTELÍ
En un albergue para madres solteras adolescentes, con su bebita de poco más de un mes de nacida, se encuentra en la actualidad “Cándida”, la adolescente de 16 años, originaria de Puerto Cabezas, o Bilwi, cuya historia, terriblemente marcada por el abuso sexual, el abandono, la violencia y la marginación social, dio a conocer en su edición del 14 de octubre EL NUEVO DIARIO.
La bebé es producto de reiteradas violaciones que sufrió en Managua “Cándida”, quien ahora también es protegida por funcionarios del Ministerio de la Familia, luego que END publicara su estremecedor relato que se remonta ocho años, cuando la adolescente quedó huérfana de madre.
El caso trascendió luego de que un grupo de estudiantes del quinto año, entre ellos Alan Castillo, como parte de su trabajo monográfico para optar al diploma de bachiller en Ciencias y Letras, decidieron realizar una investigación, y solicitaron el apoyo de este periodista como tutor, y se encontraron con la muchachita, cuya situación se relató en END.
Antes, los futuros bachilleres y este periodista se presentaron ante funcionarios de entidades gubernamentales, el hecho no trascendió, y hubo quienes les dijeron que sólo aconsejaran a la afectada que interpusiera la formal denuncia.
Sin embargo, luego de publicado el caso, los funcionarios de la sede central y departamental del Ministerio de la Familia realizaron una serie de llamadas telefónicas a este periodista y a los muchachos que realizan la investigación, preocupados por la situación.
El problema ocurrió cuando la adolescente dio a luz y fue sometida a una cesárea en el hospital esteliano, y mientras se recuperaba presentó dificultades para movilizarse.
Confirma calvario
“Cándida” confirmó al Ministerio de la Familia todos los datos dados a conocer a través de este medio de comunicación: que a los ocho años empezó su calvario, cuando su madre en situaciones no muy claras falleció. Un año después fue violada por su padre y sometida a una serie de ultrajes.
Cuando su padre y verdugo a la vez decidió unirse sentimentalmente a una mujer, si bien es cierto cesaron los ultrajes sexuales, la menor sufrió maltrato físico y psicológico de su madrastra, hasta que una prima de ésta apareció y ofreció llevarse a la niña en un viejo camión desde Puerto Cabezas hasta Managua.
Lejos de cambiar el sufrimiento, para “Cándida” fue peor, porque aquella mujer la introdujo al mundo de la prostitución, drogadicción y venta de droga.
La muchacha, en un momento que estuvo libre de narcóticos, sacó fuerza de voluntad y decidió huir de las garras de la prima de su madrastra, de quien sólo recuerda que vivía en los alrededores del Mercado de Mayoreo, en Managua, donde ahora también se ubica la Terminal de Autobuses del Norte.
Cansada del martirio, buscó apoyo en un hombre mayor, quien la llevó a su casa como empleada doméstica, pero, según la jovencita, éste nunca le pagó un centavo y más bien la sometió de nuevo a abusos sexuales, hasta que la adolescente salió embarazada.
Religioso nada piadoso
Decepcionada porque en su existencia sólo iba de tropiezo en tropiezo, la adolescente se refugió en el pastor de una iglesia evangélica de Estelí, quien la trasladó a esta ciudad para darle alojamiento en el templo y aprovecharla para que hiciera la limpieza.
Pese a que en ese lugar no había violaciones sexuales, “Cándida” se queja de maltrato tanto de feligreses como del mismo pastor, quien se burlaba de ella inclusive cuando ya estaba en sus últimos meses de embarazo.
Debido a la constante burla de la cual era objeto, se marchó de la iglesia y ya la suerte le sonrió, porque se encontró con una buena samaritana, quien además de brindarle buen trato, le apoyó en la recta final de su embarazo y en la alimentación de su bebita, a quien se especuló inicialmente en esta ciudad que le regalaría, pero luego la muchacha aclaró que a su niña por nada del mundo se la entregaría a otra persona, pues no quiere que sufra como ella.
La semana pasada, pocas horas después de la publicación de END, la adolescente fue trasladada a Managua. Funcionarios del Ministerio de la Familia señalaron que le darían apoyo psicológico, para que salga adelante con su bebita.
Alan Castillo y los demás muchachos que hicieron posible que este caso no quedara en el anonimato, destacaron la labor desarrollada por EL NUEVO DIARIO, y demandaron de las autoridades del Ministerio de la Familia que no abandonen por ninguna circunstancia a la adolescente y a su hija.