Sucesos

Aberrante justicia en Nueva Segovia

* Jurados se conmueven más por el “sufrimiento” del reo en la cárcel, que por los daños físicos y sicológicos que siempre sufren las víctimas violadas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA

La Fiscalía Departamental expresó su preocupación por los veredictos de inocencia que los últimos jurados de conciencia han emitido a favor de individuos enjuiciados por violación o abuso sexual a niñas y adolescentes.
La doctora Melisa Mairena, fiscal interina, aunque no presentó una estadística de los casos, dijo que había más absoluciones que condenas en este tipo de delitos, que han ido en aumento en este departamento durante 2007.
“El Ministerio Público ha presentado todos los elementos probatorios que demuestran la culpabilidad de los acusados, pero notamos que la posición de los jurados es bastante cómoda. Sienten pesar por los familiares del reo, y algunos hasta lloran. Prefieren absolverlo que hacer justicia en nombre de la sociedad; otros lo hacen por temor a algunas familias”, señaló la alta funcionaria.
Uno de los casos más sonados es el de William Orlando Aguirre, de 37 años, absuelto recientemente tras ser acusado por violar a una niña de cuatro años, hecho ocurrido en los baños de una sucursal bancaria en la ciudad de Jalapa.
Para Ana Yansy Palma Irías, fiscal de Nueva Segovia, este caso fue uno de los más documentados que ha presentado en un juicio contra el imputado, considerando el elocuente testimonio de la pequeña víctima que apuntó al acusado como la persona que la tocaba mientras su tía realizaba diligencias a las oficinas bancarias de Procredit, donde Aguirre era empleado de seguridad.

Reprogramaciones y avisos confusos
Tanto la madre de la víctima como la abuela paterna y la tía que cuidaba de la menor, después del juicio quedaron deprimidas e impotentes ante el resultado adverso que emitió el jurado de conciencia que integraban cuatro mujeres y un hombre. Y dijeron que hasta fueron incriminadas como encubridoras del delito, con el supuesto esgrimido por la defensa de que es otra la persona la autora del delito que le imputan a Aguirre.
“Es lamentable que sean mujeres que estén defendiendo a una persona para la cual, nosotras, no tenemos ningún interés particular, más que se hiciera justicia, en un caso tan grave para una niña que hemos cuidado tanto”, expresó la abuela paterna.
Dijo que era inadmisible para ellas la forma indirecta que utilizaron las instancias judiciales sobre una presunta reprogramación del juicio.
“Sospechamos que el juicio ocurriría en la fecha que nos habían dicho, porque vimos el movimiento de los familiares del victimario que se preparaban para viajar a Ocotal. En ese momento, con apuros, también buscamos un vehículo para asistir”, relató una de las familiares de la niña jalapeña. Ellas no entienden cómo iban a hacer el juicio sin la presencia de la víctima.
Otra adversidad que encontraron fue la interrupción del juicio para ser reanudado diez días después, ya que la jueza admitió la petición de la defensa en cuanto a que el jurado debía ir a inspeccionar el banco donde habría sucedido el delito, descartando así los elementos periciales levantados por Auxilio Judicial de la Policía y la misma Fiscalía.
A los familiares de víctimas les embarga la desconfianza cuando ocurren estas pausas en los juicios, porque los integrantes del jurado pueden ser cabildeados y hasta sobornados en sus propias casas por la defensa y parientes del acusado.

No le creyeron a niña
Para la familia de la niña, el colmo es que hasta el jurado fue transportado a Jalapa en un vehículo que una pariente del acusado prestó a una cooperativa.
Añadieron que todo fue un montaje para preparar condiciones a favor de Aguirre, pues de remate, el escenario de los hechos, en el banco, había sido cambiado de tal manera que el jurado percibiera la imposibilidad de la ocurrencia de un delito, lo cual aparentemente ocurrió, porque en la oficina cercana a los baños había personal y más escritorios que cuando la Policía y la Fiscalía inspeccionaron.
“Pero eso no era tan trascendental, porque la palabra de la niña era lo más importante, independientemente que hayan cambiado el escenario en el banco”, dijo la fiscal Palma Irías. También estaba el dictamen forense que encontró positivo el desgarro del himen por introducción de dedos, y la menor lo describió así ante el jurado.
EL NUEVO DIARIO visitó al liberado, quien a las distintas preguntas sólo repitió que había sido declarado inocente. Entonces, ¿usted cree que la niña que lo señala miente?, se le preguntó, a lo que respondió: “No podría decirle, yo sólo sé que soy inocente, y le repito que fui declarado inocente por un jurado de conciencia de cinco señoras y un señor”