Sucesos

Murió el joven de la bayoneta incrustada en la cabeza


A las dos de la madrugada de ayer domingo se rindió ante la parca el joven Léster Altamirano Matute, de 20 años, quien tenía una semana de estar agonizando en el Hospital “Lenín Fonseca”, tras recibir un bayonetazo que le perforó la parte media del cerebro.
Altamirano murió casi a la misma hora en que una semana atrás, en un pleito callejero, en su natal Jinotega, Noel Francisco Gutiérrez le clavara la bayoneta, cuya hoja de acero inoxidable le traspasó el tálamo cerebral o línea media del cerebro.
“Me estaba quedando dormida, pensando que hoy (ayer domingo) lo volverían a operar, cuando el médico me informó que mi hijo se había muerto”, relató Adalid Matute, madre de la víctima.
Desde su ingreso al hospital capitalino, hace una semana, procedente de Jinotega, los médicos dieron pocas posibilidades de sobrevivencia al joven, señaló su atribulada madre.
Durante los ocho días de agonía, Léster Miguel permaneció conectado a un ventilador. Léster Miguel Altamirano, el séptimo de ocho hijo de Adalid Matute, ingresó al hospital capitalino la mañana del pasado domingo 14 de octubre, con la bayoneta incrustada en el cráneo, y ese mismo día se la extrajeron los neurocirujanos del Hospital “Lenín Fonseca”.
Adalid Matute, visiblemente indignada, hizo público su reclamo porque el juez Penal de Audiencias de Jinotega, durante la audiencia preliminar, favoreció al victimario de su hijo con arresto domiciliar.
“Ese maldito que mató mi hijo está libre con arresto domiciliar, porque tiene dinero, pero los pobres también tenemos derecho a que se nos haga justicia”, reclamó Matute.
La progenitora de Altamirano dijo que Noel Francisco Gutiérrez podría huir a Estados Unidos, porque éste radica en ese país, y tenía cuatro días de haber llegado a Jinotega cuando le metió la bayoneta a su hijo en la cabeza.