Sucesos

Asesinato “por amor a una mujer”

* Sujeto apodado “Payo Loco” dio muerte a supuesto rival, un joven productor de Río Blanco

Francisco Mendoza

MULUKUKÚ, RAAN

Un productor fue asesinado de cuatro disparos en diferentes partes del cuerpo por el sujeto Rafael Castro Martínez, alias “Payo Loco”, quien lo interceptó cuando se trasladaba a su propiedad, ubicada en la comarca de Wasayamba, municipio de Paiwas, Región Autónoma del Atlántico Sur. Aparentemente el motivo del crimen fue pasional, por una dama que ambos amaban.
Hamilton Huete, de unos 29 años, era el nombre del productor que había salido del poblado de Río Blanco, pero al llegar la comarca Wilikon, municipio de Mulukukú, fue interceptado por Castro Martínez, quien al verlo comenzó una fuerte discusión con él y finalizó hasta que sacó un revólver y lo accionó contra la víctima, sin darle tiempo de defenderse.

Lío de faldas
El capitán Jaime Chavarría, jefe de la Policía de Mulukukú, aseguró que uno de los proyectiles penetró a la altura del cuello de Hamilton, y otros tres le impactaron en el tórax, por lo que falleció a los pocos minutos, sin que alguien pudiera buscar atención médica, mientras el autor se daba a la fuga.
El jefe policial señaló que las primeras investigaciones han ratificado que “Payo Loco” tenía rencillas personales con Huete por “asuntos de faldas”, por lo que se cree que ese fue el motivo que llevó al homicida a terminar con la vida del productor, por lo que hoy es buscado por la Policía para que pague por el crimen cometido.
El cuerpo de Huete, quien era hijo del productor Holman Huete, fue trasladado al municipio de Río Blanco, de donde era originario, donde sería velado para luego darle cristiana sepultura.

Aparece cuerpo de policía
El capitán Chavarría también aseguró que a eso de las ocho de la mañana del miércoles, fue encontrado el cuerpo del miembro de la Policía Nacional que había sido arrastrado por las fuertes corrientes del río Tuma, el que estaba en un avanzado estado de descomposición y fue avistado del puente de Mulukukú, dos mil metros río abajo.
Ernesto Emilio Rugama, de 24 años, se llamaba el agente que era originario de Nindirí, departamento de Masaya, y estaba prestando su servicio en Seguridad Personal, pero había sido trasladado a la RAAN para brindar seguridad a la emergencia causada por el huracán “Félix”. El día que fue arrastrado por el río había salido de pase.
El cuerpo del agente fue trasladado a la clínica forense de la Corte Suprema de Justicia, para los trámites correspondientes y después darle cristiana sepultura.