Sucesos

Justicia de padre para niño violado

* Progenitor de la víctima de 4 años, mató de un balazo en el rostro al supuesto hechor, quien gozaba de arresto domiciliar

Yelba Tablada

COMALAPA, CHONTALES

Un balazo a la altura de la barbilla privó de su existencia a Francisco Javier Martínez Aragón, de 15 años, quien gozaba de arresto domiciliar ordenado por la Juez de Adolescentes de Juigalpa, que lo procesaba por la violación en perjuicio de un niño de cuatro años.
El crimen se registró en la comarca El Pochote, de Comalapa, cuando Edmundo Gutiérrez Barrera, de 34 años, padre del niño abusado, se encontró a Martínez Aragón en el sector de Pueblo Viejo, caminando tranquilamente.
Gutiérrez Barrera, el pasado tres de octubre, sorprendió a Francisco Javier mancillando a su pequeño hijo, y lo denunció ante la Policía de Comalapa, que lo arrestó y presentó ante la Fiscalía, pero el juez que llevaba la causa le otorgó el arresto domiciliar.
Ese beneficio judicial fue la gota que derramó el vaso de la paciencia para el dolido padre, y sin pensarla dos veces hizo “justicia” con sus propias manos, al encontrarse con el sujeto que había violado a su hijo: Le asestó un “plomazo” que a lo inmediato le ocasionó la muerte.
El fallecimiento del presunto violador fue denunciado por Oscar Pascual Martínez Miranda ante la Policía de Comalapa, que a la zona desplazó una guardia operativa para investigar el caso.
Durante el proceso, los agentes de Auxilio Judicial de aquel municipio determinaron que el móvil del crimen fue una venganza personal, sin embargo, los uniformados no lograron capturar al padre que a su manera aplicó la justicia, al no encontrarla en los juzgados de Juigalpa.

Falta de justicia
El Ministerio Público de Chontales consideró que la medida no privativa de libertad que impuso la juez suplente de la Niñez y de la Adolescencia, Gladys Meléndez, al adolescente de 15 años, supuesto violador del niño de cuatro, fue lo que provocó que el padre de la víctima reaccionara de manera violenta.
De acuerdo al expediente, el tres de octubre, el adolescente Francisco Javier Miranda Aragón ultrajó sexualmente al pequeño, por lo que fue arrestado por la Policía de Chontales.
El cinco de octubre, cuando se realizó la audiencia de revisión de la acusación en contra del detenido, la judicial Meléndez le otorgó el arresto domiciliar, pero ese beneficio no fue del agrado del padre del menor, Edmundo Noel Gutiérrez Barrera, quien al día siguiente siguió al procesado y le propinó un balazo que le ocasionó la muerte al instante.
Marlene Grisel Sandoval Lezcano, fiscal asignada al área especial del adolescente, aseguró que en su momento ella, como representante del Ministerio Público, antes de que se realizara el juicio, solicitó de manera enérgica que decretara provisionalmente medida privativa de libertad, ya que se trataba de una violación en contra de un niño.
La juez titular de la Niñez y de la Adolescencia, licenciada Maricela Laguna, dijo desconocer el porqué su suplente impuso esa medida, favoreciendo al quinceañero, sin embargo, explicó que el Código de la Niñez y de la Adolescencia establece que a los adolescentes que tienen 15 años se les puede imponer la medida privativa de libertad, pero en el caso de que tenga menos edad, un judicial no podría aplicarle ninguna medida.