Sucesos

Comerciantes víctimas de vuelco

* Familiares se quejan de la calidad del transporte entre La Concepción y Managua, pues sólo “chatarras” sobrecargadas circulan por esa ruta

Más de nueve heridos dejó el accidente que se produjo ayer por la mañana, en el kilómetro 24 de la carretera La Concha-Ticuantepe, cuando una “chatarra” se volcó.
Una falla en los frenos fue lo que supuestamente presentó la camioneta Toyota, azul, placas M 063428, conducida por Ricardo José Ortiz Blas, de 37 años, quien manifestó que no pudo controlar el armatoste y sufrió el vuelco, que casi provoca una vez más una tragedia en las vías.
Entre los heridos, Juliana Antonia López, de 47 años, resultó gravemente lesionada, con uno de sus ojos casi expuesto, además de heridas en el rostro, a tal punto que al ingresar a emergencia del Hospital “Roberto Calderón”, los médicos de turno no garantizaban que saliera con vida de la cirugía, pero prometieron hacer lo que estuviera en sus manos por salvarla.
Félix Martínez Velásquez, esposo de Juliana, dijo entre sollozos que sólo un milagro de Dios podría sacar a su esposa con vida del quirófano, ya que estaba grave.
De igual manera, con pocas probabilidades de vida, debido al trauma que presentaba en la cabeza, permanecía el joven Francisco José Ortiz Blas, de 26 años, quien fue remitido al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”. Otra de las accidentadas trasladadas al mismo centro asistencial es Teresa García Velásquez, de 31 años, la que presentaba un trauma craneoencefálico.
Los otros lesionados son: Deyanira del Carmen Bustos, de 20 años; Juana de la Cruz Palma Sánchez, de 27, en estado de embarazo; Luis Antonio Martínez López, de 20; Francisco Hernández Ortiz, de 45; Juan Antonio Ortiz, de 35; Santos Jacobo Mercado, de 47; Germán Selva Calero, de 22; Blanca Alaniz Tinoco y Alfonso Mercado Hernández.
Todos viajaban en la camioneta que circulaba de sur a norte, de San Juan de la Concepción, Masaya, hacia el Mercado Oriental, ya que se dedican a la venta de productos perecederos, mismos que quedaron esparcidos en el pavimento.
Varios familiares de los heridos manifestaron su inconformidad en cuanto al transporte, pues creen que a diario exponen sus vidas, tratando de ganarse el “pan” para los suyos, porque los microbuses o las camionetas se sobrecargan con pasajeros y productos, sin importarles a sus dueños nada más que ganar unos centavos.
“Sería bueno que vuelvan a poner buses grandes, viajamos en esas chatarras por la necesidad de trabajar, es un atentado, buscando la vida vamos a encontrar la muerte”, aseguró Antonio López.