Sucesos

Bestialidad con niña víctima de violación

* Niña de ocho años fue tomada por la fuerza; luego de taparle la boca y atarle las manos, el victimario sació sus bajos instintos

Ernesto García

El bestialismo que practicaba Germán Treminio González, apodado “El Ternero”, cada vez que hacía el sexo con una yegua, lo practicó con una niña de ocho años a quien le desgarró la vulva perilineal.
González, un hombre de conducta “anormal y violenta”, como lo describe su pareja, es según las pruebas propuestas por la Fiscalía, quien mancilló de manera atroz a la niña.
El bochornoso hecho aconteció el pasado 27 de septiembre, cuando la criaturita pasó por la casa de su victimario vendiendo toritillas en un barrio de San Francisco Libre.
En el escrito acusatorio presentado por la fiscal auxiliar Kenia Jirón, se indicia que “El Ternero”, introdujo por la fuerza a su casa a la niña, a quien luego de taparle la boca y atarle las manos, usó para saciar sus bajos instintos.
Dictamen desgarrador
Entre las pruebas de cargo propuestas por la Fiscalía para ser presentadas en el juicio programado para el próximo 11 de diciembre, sobresale el dictamen de la forense Karla García Muñoz.
En el dictamen, la forense confirma la brutal violación de la que fue víctima la niña, quien a consecuencia de la misma sufrió la pérdida total de la membrana himenal.
Además, “El Ternero” causó a su pequeña víctima un sangrado transvaginal activo, lo que puso en peligro la vida de la menor, agrega el dictamen médico. La situación antes descrita obligó a los galenos a someter a la niña a una cirugía reconstructiva, lo que la mantiene postrada en un centro hospitalario.
Abundantes pruebas
Durante la audiencia inicial, la fiscal auxiliar, Kenia Jirón, propuso siete testigos de cargos, entre los que figura Ruth Argentina Bermúdez, cónyuge de González.
Bermúdez expresó que el día de los hechos le llamó la atención que al llegar a la casa encontró ocho tortillas envueltas en un mantel, y que salía sangre del cuarto que compartía con su pareja.
La cónyuge de “El Ternero” dijo que al entrar al cuarto donde había una corriente de agua con sangre, observó que en la cama había coágulos de sangre.
Bermúdez también reveló a las autoridades que entre los pobladores de San Francisco Libre se comenta que “El Ternero” hacía el sexo a una yegua, por la cual ella teme que la infectara de una enfermedad incurable.
Durante la audiencia inicial, la defensa de “El Ternero” pidió a la jueza Penal de Audiencia de Tipitapa, Victoria López, que su cliente sea examinado por un psiquiatra, pues expresa que éste padece de trastornos mentales.