Sucesos

Homicidio en Tiscapa tras confuso incidente

* ¿Hubo pleito antes que vigilante disparara contra obrero de la limpieza de la laguna?

Ernesto García

Mortal resultó el impacto de bala de escopeta 16 que recibió en el abdomen el trabajador de la Alcaldía de Managua, Miguel Ángel Rugama Méndez, de 43 años, a manos del vigilante Pablo Antonio Granados.
El fatal incidente se produjo a eso de las nueve de la mañana, en el costado oeste de la laguna de Tiscapa, cuando Granados, quien labora para una empresa de vigilancia privada, accionó su arma aparentemente de manera accidental.
El deceso de Rugama se produjo dos horas después de haber ingresado al Hospital Militar, donde los médicos hicieron grandes esfuerzos por salvarle la vida.
Compañeros de trabajo de Rugama y testigos de la tragedia, en medio de la desesperación por salvarle la vida, lo llevaron al hospital en el camión en que recolectan la basura que extraen de Tiscapa.
Visiblemente nervioso por lo sucedido, uno de los compañeros de trabajo de Rugama dijo que el disparo fue hecho como a un metro de distancia.
Entre los testigos de la tragedia también se comentó que el vigilante activó la escopeta porque supuestamente se molestó cuando los encargados de la limpieza de la laguna se negaron a “darle una vuelta” en la balsa que utilizan para extraer la basura del antiguo balneario cratérico.
Mientras tanto, el vigilante homicida, al ver lo sucedido, se dio a la fuga y salió por el portón ubicado en el costado oeste de Tiscapa, sin que nadie lo detuviera.
Miguel Ángel Rugama Méndez deja en la orfandad a una niña de tres años y tenía cuatro de trabajar para la Alcaldía de Managua, mientras el vigilante, cuyo paradero se desconoce, apenas hace cuatro meses había llegado a resguardar el pequeño plantel que tiene la Alcaldía en ese otrora centro turístico de la capital.