Sucesos

Ironía de busero homicida

* Por mil córdobas se desligó de la muerte que el mismo provocó a una niña, y en este momento conduce la unidad con decenas de escolares

Ernesto García

Irónicamente, un busero que provocó la muerte de una niña 11 de años, por la cual pagó sólo mil córdobas, a esta hora está realizando un viaje con decenas de escolares.
José Ramón Castro Rivas, padre de la niña Lidia Aleyda Castro Rivas, denunció que un busero, a quien sólo identifica como Carlos, es el causante de la muerte de la menor, quien estuvo en agonía cuatro días.
El busero a quien culpan de la muerte de la niña, a esta hora está realizando un viaje con escolares de un colegio del barrio San Jorge, de Tipitapa, situado frente al balneario El Trapiche, según denunciaron los familiares de la menor, quien cursaba el cuarto grado.
La tragedia se produjo la tarde del domingo, después que la niña asistió a un culto en la Iglesia Ministerio Apostólico Centro Cristiano, en Bello Horizonte. Sus familiares relataron que Lidia iba en el interior del bus cuando el conductor arrancó. En ese instante, la niña, con curiosidad natural de infante, sacó la cabeza por la ventanilla e impactó contra un poste del tendido eléctrico, y luego su cuerpo rebotó contra la llanta de repuesto del autobús, que iba en la parte trasera, donde se golpeó la base del cráneo.
El golpe contra la llanta de repuesto le causó el trauma craneal que la mantuvo en estado de coma cuatro días, en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “Lenín Fonseca”, hasta el momento de su muerte.
Aprovecha a abuelo analfabeta
Juan Ramón Castro también acusó al chofer del autobús que cubre la ruta Tipitapa–Managua, con terminal en el Mercado “Iván Montenegro”, de haberse aprovechado de que su papá, es decir, el abuelo paterno de la niña, es analfabeta.
El conductor del autobús habría actuado supuestamente coludido con una abogada y el pastor de la iglesia, Otilio González, Según Castro, estos personajes forzaron a su padre para que firmara un documento donde el busero causante de la tragedia quedaba eximido de responsabilidades.
“Deje las cosas a Dios y firme esa carta”, asegura el padre de la menor que le dijo el pastor a su progenitor, don Juan Pablo Castro, casi a la medianoche del domingo, en la Estación Cuatro de Policía.
“En el documento que firmó mi papá se dice que entre mi padre y el busero hay buenas relaciones sociales, pero eso no es cierto, porque fue hasta el domingo que se conocieron”, agregó indignado el padre de la niña. EL NUEVO DIARIO trató de conocer vía telefónica la versión del pastor evangélico por los señalamientos hechos en su contra, pero no respondió y la casilla para mensaje estaba llena.