Sucesos

Hermano la violaba desde hace un año

* Víctima de doce años era amenazada con la decapitación, e igual represalia para sus progenitores, si no cedía a los instintos aberrados

Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
Le tiemblan las manos y su mirada es de un excesivo miedo, al punto de que prefiere inclinar su rostro cuando está frente a las personas, y busca un lado de su madre para extenderle el brazo en uno de sus hombros, encontrando calor maternal.
Ella es “Juanita” (nombre ficticio), tiene doce años y es otra de las pequeñas víctimas que desde los once años estaba siendo abusada sexualmente, bajo amenazas de muerte.
Su verdugo es su propio hermano, “Miguel”, de 27 años, y el bochornoso crimen lo cometía de forma continua en la casa de sus padres, localizada en una comarca del municipio de Rosita, en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
La primera vez que “Miguel” abusó sexualmente de su hermana fue hace un año. En esa ocasión le colocó una filosa navaja en el cuello, la forzó a meterse al cuarto, la obligó a desvestirse, la desfloró y le tapó la boca para evitar los gritos desgarradores de la menor.
El degenerado sujeto aprovechó que su progenitora no se encontraba en casa, sólo su padre, pero como éste padece de trastornos mentales, nadie pudo evitar la violación.
Los abusos sexuales continuaron de manera continua, pero siempre bajo la amenaza de muerte, según la denuncia que “Juanita” presentó el miércoles último en la delegación policial de Rosita, en compañía de su madre,
La niña asegura que su perverso hermano le insistía en que si le decía a la madre de ambos (que la violaba) o lo denunciaba ante la Policía, la iba a decapitar a ella, al igual que a su madre y a su padre, quizás para no dejar huellas de tan monstruosa aberración sexual en contra de su propia hermanita.
Es casado y vive aparte, pero…
El depravado hermano tiene su mujer y ya no vive con sus padres, pero las veces que se enteraba de la salida de su progenitora llegaba a la casa para violar a su hermana.
También en varias ocasiones se quedaba por las noches, supuestamente para dormir en una hamaca de la sala de la humilde casa de madera, pero era para cruzarse a la cama de la niña a medianoche, con el propósito de abusar de ella.
La última vez que la violó fue el 18 de agosto por la noche, cuando en brazos la cargó dormida y la trasladó hacia el corredor de la casa para saciar sus bestiales instintos sexuales. Esa vez su progenitora vio cómo se llevaban a su hija, pero creyó que era una pesadilla porque era el hermano que la cargaba.
Al amanecer, la señora, un tanto insegura por lo que había visto, pretendió confirmar la anormalidad y le preguntó a su hija que si no se había dado cuenta de que por la noche fue trasladada de la cama a otro lugar en brazos de su hermano.
La pregunta fue suficiente para que la niña se soltara en llanto y abrazara a su progenitora, a la que le reveló todo el calvario al que estaba siendo sometida por su propio hermano.
La madre pide todo el peso de la Ley contra su hijo, por haber violado durante un año a la pequeña víctima, sin importarle que por sus venas corre la misma sangre. El señalado aún no ha sido capturado, sin embargo, su detención sólo es cuestión de tiempo, confió el jefe policial en Rosita, teniente José Alex Chacón Mora.