Sucesos

Jurados y doliente reciben amenazas de acusados

* Aún no brilla la justicia en crimen del Bar Azul, porque el juicio una vez más se suspendió

Lizbeth García

La Fiscalía anunció que abrirá una nueva investigación para Karla Patricia Picado Aragón y Jesús Francisco Alemán, quienes fueron denunciados ayer por amenazas de muerte en perjuicio de tres jurados y de Marlene Ortega, hermana de Domingo Ortega Gómez, quien murió asesinado de múltiples puñaladas el 17 de abril, en el Bar Azul.
“Van a ver estos hijos de la gran p...”, fue la amenaza que recibieron cuando estaban en la parada de buses que está frente al Complejo Judicial las tres jurados, quienes quedaron visiblemente nerviosos, por lo que la juez Tercero Penal de Juicio, Rosario Peralta, a petición del fiscal Pedro Almanza, no tuvo más remedio que disolver por sexta vez el tribunal.
Amenazó a hermana de la víctima
“Les voy a pasar la cuenta”, fueron las palabras que el acusado habría proferido contra Marlene Ortega, que públicamente preguntó en el juzgado: “¿Entonces, a mí también me va a matar? Mató a mi hermano y me va a matar... ¿Entonces cómo va a quedar esto?”
La denunciante sugirió a la juez que retenga a los acusados una hora después de cada audiencia pública, para que tanto ella como los testigos y los jurados tengan tiempo de marcharse.
Pero la Fiscalía y el abogado acusador, Bismarck Quezada, encontraron una mejor solución para evitar las amenazas por parte de los acusados: solicitarán una audiencia especial de revisión de medidas para que la juez les sustituya las alternas por la prisión preventiva, para que no sigan entorpeciendo el proceso.
Quezada aseguró que los acusados están entorpeciendo el proceso a propósito, porque saben que mediante esas tácticas dilatorias, sus abogados podrían pedir el sobreseimiento por vencimiento del término de los seis meses de ley que la autoridad judicial tiene para dictar sentencia, cuando no hay reo detenido.
Tácticas dilatorias
Para evitar que esto pase, la juez suspendió el término del proceso. En este punto cabe aclarar que Picado y Alemán no están presos porque una familiar de la primera tuvo el desatino o la inteligencia de ir a buscar a la juez a su casa, y aunque no la encontró, por transparencia, la judicial se excusó de seguir conociendo el juicio, luego el caso pasó al Tribunal de Apelaciones y los magistrados determinaron que no había mérito para la excusa, y devolvieron el caso a Peralta.
En todo ese tiempo, el término de tres meses para tener a una persona detenida sin sentencia se venció, por lo que la juez tuvo que sacarlos de la cárcel.
La nueva táctica que usaron los acusados ayer para retrasar el proceso, después de que ya habían sido denunciados por amenazas, fue decir que conocían a uno de los jurados porque es lustrador del mercado, y denunciar supuestas amenazas de muerte por parte de uno de los testigos de cargo (Julio César Guido), quien al ver a Alemán habría dicho en voz alta: “Sí, le di con un cuartón, y en la próxima lo mato”.
Picado y Alemán estaban siendo procesados por el asesinato de Domingo Ortega, juicio que arrancó el martes, y ayer miércoles estaba previsto continuar, pero ahora habrá que esperar una nueva fecha.