Sucesos

¿Infanticidio o muerte por ahogamiento?

* Familia humilde de Hialeah cree que niño de seis años fue secuestrado y luego asesinado * Policía aún no da por cierta ninguna versión, y se espera que Medicina Legal dé dictamen

María Mercedes Urroz

Las circunstancias de la muerte de un pequeño de seis años aún están en investigación, y será el dictamen que emita el Instituto de Medicina Legal el que ayude a esclarecer el caso, ya que se manejan dos versiones.
Ayer por la mañana, en una poza de tres metros de profundidad, sin aparentes señas de violencia, fue rescatado por miembros de la Dirección General de Bomberos el cuerpo del pequeño Eyner Alberto Ramírez Martínez, quien desapareció de su casa, ubicada en la Tercera Etapa del barrio Hialeah, el domingo último.
La poza donde un joven localizó el cuerpo de Eyner está ubicada detrás del Colegio Presbiteriano, a escasas cuadras de donde habitaba el menor, en el barrio Hialeah.
Estaba jugando, pero...
Doña María Lourdes Velásquez, abuelita de Eyner, dijo que el último día que vio con vida a su nieto estaba jugando con varios vecinitos. Luego, los llamaron para cenar, Eyner se quedó solo y al ser buscado por sus familiares, no apareció, por lo que empezó la pesadilla que terminó ayer por la mañana, al encontrar el cuerpo en el fondo de la poza.
Aunque desesperados desde el domingo se encontraban los padres de Eyner, Luis Alberto Ramírez, de 28 años, y Rina Edith Martínez, de 38, se les hizo difícil e imposible creer que su vástago estaba tan cerca, pero sin vida.
“Lo buscamos por todos lados, familiares, amigos y vecinos recorrimos todo el barrio Hialeah, es más, hasta fuimos a la poza, y un hermano de Eyner --Luis Manuel Martínez, de 17 años–- se sumergió y no lo encontró”, relató Linda Ramírez, tía de Eyner.
El lunes por la tarde, los familiares del pequeño se presentaron a un canal de televisión nacional, con la esperanza de que a través de ese medio alguien lo hubiera visto y diera información sobre su paradero, pero no fue así.
Crueldad por teléfono
Quince minutos después que la noticia salió al aire en el segmento de servicio social, el teléfono de Julio César Velásquez no paró de repicar. En la primera llamada, según la abuelita, le dijeron: “Aquí está tu hijo baboso”, en otra: “Quiero 20 mil por tu hijo”.
El lunes por la tarde aseguran que fue la última vez que escucharon la voz de Eyner pidiendo que lo salvaran. Agrega Linda Ramírez: “Lo único que dijo fue: ‘Papá, soy Eyner Alberto, salvame’”.
Para la familia de Eyner es difícil creer que alguna persona malintencionada se comunicara con ellos con el propósito de darles una broma pesada. Lo que creen es que al pequeño lo plagiaron y pedían 20 mil córdobas por él, y si no los recibían, lo matarían.
Vecinos de Hialeah manifestaron que los familiares de Eyner no tienen enemistad con nadie, ya que son muy trabajadores, tranquilos, además son personas cristianas, que tratan de llevar una vida alejada de los pleitos y problemas.
El cuerpo de Eyner Alberto fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, IML, para que le practicaran la debida autopsia y así saber la causa de su deceso.
En este caso, aseguraron los familiares del menor, hay muchas preguntas sin respuestas, y la incertidumbre es una sombra que los persigue, a pesar de haber encontrado el cuerpo del menor para darle cristiana sepultura.
Para realizar la vela de Eyner, el IML exigió una caja metálica, pues el estado de descomposición del cuerpo obligaba a proteger de contaminación a los asistentes a las honras fúnebres.
Se conoció extraoficialmente que el niño tenía entre 38 y 48 horas de fallecido por sumersión. Hasta que concluya la investigación se sabrá si se trata de un secuestro seguido de homicidio o de un ahogamiento accidental, pero la Policía no descarta ninguna versión todavía, confirmó el comisionado mayor Alonso Sevilla, vocero de la Policía Nacional.