Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Homicida estaba escondido “en la narices judiciales”
El juez suplente Décimo Penal de Audiencias, Norge Rivera Roa, puso en prisión este domingo a Juan Carlos Meza, “El Conejo”, de 25 años, quien aparentemente se escondió por caso cuatro meses “en las narices judiciales”, porque estaba trabajando como lava carros en las afueras del Complejo Nejapa, cuando lo capturaron con orden judicial. A Meza le achacan la presunta autoría del homicidio de Guillermo José García Espinoza, de 26 años, quien la noche del 2 de junio estaba en las afueras del bar Elvis, en el Mercado “Israel Lewites”, con dos amigos, cuando llegó “El Conejo”, y sin mediar palabras sacó una pistola y le disparó en el tórax a la víctima, que falleció por hemorragia masiva, pues la bala laceró el corazón, los dos pulmones y el hígado.
Luego el hechor huyó, pero antes disparó a quienes lo perseguían. La defensa del imputado alegó ante el juez que si su cliente hubiese cometido ese delito, no habría sido capturado en los pasillos judiciales, “porque un prófugo no se va a venir a trabajar en un bar en los alrededores del juzgado”, pero además preguntó: “¿Dónde está el arma?” No obstante, el juez admitió la acusación que la fiscal María de los Ángeles Mendoza presentó, decretó la prisión y programó la audiencia inicial para el 17 de octubre. Yadira Espinoza pidió justicia por la muerte de su hijo, “porque él no era un perro ni un delincuente. Quiero que (Meza) se pudra en la cárcel”, pidió.
Prisión para “padre desnaturalizado”
Este 15 de octubre, el juez suplente Décimo Penal de Audiencias, Norge Rivera, decidirá si eleva a juicio oral y público la acusación que la Fiscalía presentó este domingo en contra de un padre desnaturalizado que supuestamente abusó de su propia hija de 11 años, dos veces por semana, desde 2006 hasta 2007, cuando fue descubierto por su mujer. Ayer el juez admitió la acusación y puso en prisión a A.J.D.S., quien supuestamente desde julio de 2006 empezó a hacerle tocamientos a la hija que nunca quiso reconocer legalmente, aunque vivía con ella y la madre en el barrio Milagro de Dios. El escrito acusatorio agrega que el acusado aprovechaba los momentos que la mamá de la niña estaba haciendo los quehaceres del hogar en la mañana, y las horas en las que ésta asistía al culto para manosear, besar y chupar las partes de la pequeña, pero no fue sino hasta la noche del 4 de octubre de este año que fue descubierto, cuando la mamá de la menor vio por medio de la hendija del cuarto que está contiguo al de su marido, que éste estaba tocando a la niña cuando la pequeña le fue a arreglar la cama. Según la forense Martha Villalta, la menor presenta lesión síquica grave por todo lo que vivió.
La gordura no la salvó de la cárcel
Aunque el abogado defensor de Martha Chávez Galo, conocida como “Martha La Gorda”, intentó usar la gordura como coartada, argumentando que ésta no tiene movilidad, el juez suplente Norge Rivera admitió la acusación que la Fiscalía promovió en contra de la mujer y Juan Carlos Arévalo Suárez por la presunta coautoría del delito de tráfico de estupefacientes.
Los imputados quedaron en prisión a la espera de la audiencia inicial del juicio programada para el 16 de octubre, pero antes de todo, la acusada será valorada por un forense dado que su abogado, William Velásquez, dice que padece del corazón y de presión arterial, y no está tomando tratamiento. La mujer y el hombre fueron detenidos el cinco de octubre en su casa en el barrio Santa Ana, a raíz de una llamada anónima que recibió la Policía, a través de la que denunciaban que en ese preciso momento estaban vendiendo drogas.
Chapean carro de periodista END
Los agentes policiales de la Estación Cuatro se encuentran investigando el robo con fuerza que sufrió uno de los periodistas de END este domingo, cuando aparcó su carro Nissan en el costado oeste del edificio, y aparentemente una o varias personas se lo “chapearon” para sustraer un bolso azul que dice “Centro Internacional de Periodistas” con dos micrograbadoras que contienen información valiosa. También le robaron documentos importantes, una memory flash, un par de libros y cargadores de celulares.
El subinspector del Distrito Cuatro de Policía, Raúl Arias, se encuentra investigando el robo, y gracias a su diligente trabajo ya cuenta con pistas certeras, por lo que las autoridades hicieron un llamado al autor del atraco a que devuelva todo antes de que sea capturado.