Sucesos

Sucesos Insólitos


Australiano pinta con su miembro viril
George Bush, Tony Blair y Junichiro Koizumi son algunos de los famosos fielmente retratados por el artista australiano Tim Patch, quien como pincel usa su miembro masculino. “Pricasso” es el seudónimo usado por este australiano, de 56 años, quien, contrario al maestro del cubismo, utiliza su pene para diseñar las formas que definen coloridamente los rostros de los principales mandatarios mundiales. Patch utiliza una técnica única en el ámbito artístico, acostumbrado al modelo desnudo que posa ante el artista, pero no a la imagen vestida retratada por un pintor desnudo. Un verdadero cambio paradigmático que le valió el reconocimiento en la exposición sexual “Sexpo”, en Midrand, Sudáfrica, donde varios asistentes hicieron largas colas para hacerse retratar por su particular estilo. El público observó a Patch sostener su miembro contra el lienzo, totalmente desnudo, salvo las botas y el enorme sombrero plateado, que terminan de completar el show de “Pricasso”. “Empecé haciéndolo en una fiesta navideña”, afirma sonriente Patch, quien pinta además paisajes, retratos y, naturalmente, desnudos.
Cuatro semanas dura la resaca más larga
Un británico que pasó cuatro días tomando cerveza ingresó en el hospital luego de pasar cuatro semanas con resaca, de la cual pudo curarse sólo seis meses después. “No vuelvo a tomar nunca más en mi vida”, es una de las promesas más traicionadas a lo largo de la historia, formulada por bebedores cuyo arrepentimiento dura pocas horas antes de abrir la siguiente botella. Sin embargo, un escocés de 37 años ingresado en la sala de emergencias del Hospital de Glasgow, tiene razones de peso para mantener su palabra si no quiere pasar otros seis meses lamentándose por haber bebido unas copas de más.
Y es que luego de cuatro semanas con resaca, el individuo decidió internarse en el hospital para recuperar la normalidad de su visión y eliminar el dolor de cabeza que lo estaba carcomiendo. Al parecer, por cada día de borrachera, este escocés recibió una semana de resaca, pues durante cuatro jornadas bebió 35 litros de cerveza, los suficientes como para generarle una severa deshidratación y una resaca inédita, que los médicos calificaron como la de mayor duración en la historia. Luego de un tratamiento de seis meses el dolor de cabeza se fue, junto a las ganas de volver a abrir una cerveza.
Enorme operativo por niño que no estaba extraviado
Un cuerpo de policías equipados con perros especialistas en búsqueda y rescate de personas junto a una docena de vecinos y hasta un helicóptero permitieron encontrar a un niño perdido. Aunque en realidad estaba durmiendo bajo su cama. Así lo dio a conocer el diario inglés The Telegraph, según el cual al equipo de búsqueda integrado por expertos y voluntarios sólo le faltó buscar en el sitio donde siempre empieza cualquier rastreo infantil: debajo de la cama. El equipo local de fútbol, jóvenes y ancianos, junto al alcalde de la ciudad, recorrieron hasta el último rincón de Saltash, Cornwell, sin lograr dar con el paradero de Alex Colver e inclusive revisaron toda su habitación sin lograr que se despertara y pusiera fin a la infructuosa búsqueda. Sólo la lengua de un perro olfateador pudo despertarlo del profundo letargo, definido por su madre, Clare Olver, como el “sueño de un tronco”. “Estoy muy agradecida con todos los que nos ayudaron, su apoyo fue sobrecogedor y nunca lo vamos a olvidar”, señaló Clare, quien probablemente tampoco olvidará donde comenzar a buscar la próxima vez que el pequeño Alex desaparezca.
Nuevo récord de levantamiento de peso con oreja
Un paquistaní es el dueño del nuevo récord mundial de levantamiento de peso con la oreja al elevar 61,7 kilogramos a una altura de 10 centímetros del suelo. Las extremidades corporales parecen haberse convertido en la próxima frontera de la fuerza física humana y luego de que un chino arrastrara un auto con su nariz, el paquistaní Zafar Gill le respondió levantando una pieza de gimnasio con su oreja. Ninguna oreja sufrió durante el levantamiento de los 62 kilos de hierro registrada el domingo pasado en Viena, ya que el esfuerzo de Gill implicó sólo un gemido, pequeñísimo para la grandeza de su proeza, inmortalizada por el libro Guinness de los Récords. El paquistaní, vestido como un verdadero gimnasta olímpico, asegura haber escuchado los aplausos de los presentes, de lo cual se desprende que sus facultades auditivas permanecieron intactas pese a la arriesgada maniobra. Sin embargo, de la competencia realizada en la capital austriaca estuvieron excluidos otros “orejas duras”, como los esquimales, quienes desde hace años organizan una competencia en la que se busca premiar a la oreja más resistente del Polo.