Sucesos

El romance fatal de Graciela

* Relación empezó mal y acabó peor, porque ella sabía que él era un hombre que solía golpear a su anterior mujer * Se convertía en un demonio cuando estaba borracho, pero aun así, ella decidió acudir a la última cita, de la cual no volvió con vida

Ernesto García

Nelly del Socorro López espera a su madre todos los días, pero lo que esta niña no sabe es que Graciela Francisca López Velásquez nunca volverá, porque el hombre que “la amaba” la despedazó. La Policía aún busca su cadáver desmembrado

¿Cuándo va venir mi mamá?, es la pregunta que nadie en la familia López Ampié se atreve a responder a la niña Nelly del Socorro López, la hija menor de Graciela Francisca López Velásquez, asesinada por su pareja y cuyo cuerpo sigue sin aparecer.
La niña de siete años todas las tardes se sienta en el portón de la casa de sus abuelos maternos, en la comarca Dirita, jurisdicción de Ticuantepe, a esperar que su mamá regrese del trabajo.
Luz Marina López, hermana de Graciela Francisca, relató que dos semanas después de la dolorosa noticia del asesinato de su hermana, la pequeña Nelly del Socorro desconoce qué ocurrió con ésta.
“Nosotros no le hemos dicho lo sucedido, pero ella sospecha que algo malo le sucedió porque un día dijo que alguien mató a su mamá”, contó Luz Marina López.

¿Quería matar a la niña?
Para la familia López Ampié, Julio César González no sólo tenía intenciones de matar a Graciela Francisca, sino también de asesinar a la niña.
Esto porque el sábado ocho de septiembre, cuando desapareció Graciela, al anochecer Julio César González llegó en bicicleta hasta el portón de la casa de la familia López Ampié preguntándole a la niña por su mamá.
“Él (Julio) me preguntó si sabía dónde estaba mi mamá, entonces yo le dije: ‘Usted se la llevó’”, relata la niña, mientras se refugia en los brazos de su tía, Luz Marina.
Julio César González, al verse delatado por su entenada, montó su bicicleta y tomó el camino hasta perderse en la penumbra de la noche, señaló la hermana de Graciela.

Coincidencia fatal
El principio del fin para esta mujer, que era madre de tres niños producto de su primera relación, comenzó hace cinco años, cuando se conoció con su victimario.
Transcurría el año 2002, cuando Graciela Francisca López, quien tenía ocho años de separada de su primer marido, conoció a Julio César González cuando ambos llegaron a cuidar propiedades vecinas ubicadas en la carretera Managua-Masaya.
En ese sitio, Graciela Francisca también conoció a Genara Mena, con quien Julio César González procreó tres hijos y quien según los familiares de la difunta, le contaba sobre el maltrato al cual la sometía el hombre originario de la comarca Piedra Menuda, jurisdicción de Nindirí.
Doña Francisca López Castro, madre de Graciela López, dijo que cuando se enteró que su hija se “enredó” con González, le hizo ver que era un hombre que no le convenía, dadas las historias narradas por Genara Mena.
Julio César González se transformaba en una “bestia salvaje” cada vez que se emborrachaba, golpeaba a López y destruía los pocos enseres del hogar que tenían.
Los familiares de Graciela Francisca López también aseguran que Julio César González la tenía “por mal”, porque supuestamente éste la tenía hechizada con la ayuda de un tío, quien según el hombre, practica la brujería.

Que aparezca el cadáver
Dos semanas después del hallazgo de algunas pertenencias de Graciela Francisca López y la confirmación de su asesinato, sus familiares siguen exigiendo que aparezca su cadáver.
“Ese hombre (Julio César González) y su familia deben saber dónde enterró a mi hija”, asegura doña Francisca López Castro.
La anciana López Castro, madre de diez hijos, de los cuales Graciela López era la menor, dice que nunca olvidará el mediodía del fatídico ocho de septiembre, cuando despidió a su hija, quien le dijo que Julio César González le había citado en Piedra Quemada, para darle 400 córdobas.
Extrañamente ese día, Graciela López no se hizo acompañar por su hija ni por una de sus sobrinas, lo que le hace pensar a la familia doliente que González tenía todo planeado.

¿Frío criminal o encubrimiento?
Daysi González, hermana de Julio César González, aseguró que se enteraron de lo sucedido hasta la tarde del 20 de septiembre, cuando la Policía llegó a capturarlo.
La hermana del asesino confeso dijo que entre el ocho de septiembre, cuando supuestamente se cometió el crimen, y el día en que fue capturado su hermano, éste tuvo un comportamiento de lo más normal.
“Él (Julio César) siempre se comportó normalmente... jugaba béisbol con los muchachos y reía de los más normal, por eso nunca nos imaginamos que algo malo había sucedido”, aseguró Daysi.
Las declaraciones de la hermana de Julio César González dejan al descubierto que se trata de un frío criminal que no sentía ningún cargo de conciencia por lo que realizó, o quizá sus parientes pretenden encubrirlo.
A pesar del horrendo crimen del cual supuestamente González es el autor, su familia y Genara Mena, la madre de sus tres hijos, así como los padres de ésta, aseguran que este hombre de oficio jornalero nunca había tenido un comportamiento violento.

Así va el juicio
La fiscal departamental de Masaya, Leyla Ramírez Sánchez, confirmó que el juicio para Julio César González está programado para el próximo seis de diciembre, a las nueve de la mañana.
“El Ministerio Público respalda su acusación con pruebas indiciarias”, aseguró la fiscal Ramírez. La prueba indiciaria es la sumatoria de varios factores.
En este caso los elementos indiciarios son el testimonio de Julio César González, quien es reo confeso, la ropa que encontraron de la víctima en el lugar donde supuestamente la mató, y el testimonio de los familiares de Graciela López, quienes aseguran que ella fue citada por González el día que desapareció.
En lo que respecta a Mario José González, primo de Julio César, el juez Penal de Audiencias de Masaya ordenó su puesta en libertad y otorgó a la Fiscalía cinco días para aportar nuevas pruebas y con ello decidir si lo remite a juicio en calidad de cómplice.
El caso ha sido tipificado como homicidio, y en caso de no aparecer el cadáver de Graciela Francisca, esto sería tenido como un agravante durante el debate de la pena en caso de ser declarado culpable González, explicó la fiscal Ramírez.