Sucesos

“Pago” de taxista fue un tiro en la espalda


Francisco Mendoza

MATAGALPA

Con una bala en la espalda, que lo mantiene hospitalizado, resultó el taxista Iván de Jesús Castro Mendoza, residente en el municipio de San Ramón, quien salió a dejar a unos pasajeros al sector de La Chocolata, pero en vez de recibir el dinero que había convenido con los pasajeros, recibió un impacto de bala.
Según la denuncia interpuesta por la esposa del herido, Jasmina Figueroa García, Iván fue interceptado por dos ciudadanos que le pidieron que los llevara al sector en mención, por la cantidad de 120 córdobas, y después de ponerse de acuerdo se dirigió al lugar indicado por uno de los desconocidos.
En el taxi también viajaba la ciudadana Ruth del Socorro Orozco, quien a la vez fue testigo de la agresión al taxista. Cuando el taxi llegó a La Chocolata, uno de los sujetos, en vez de pagar lo convenido, comenzó a discutir con el taxista, manifestándole que esa cantidad no era la pactada.
El pasajero bajó del taxi, sacó un revólver y realizó varios disparos, uno de los cuales alcanzó la espalda del taxista y otro al acompañante del agresor. Al hospital primero llegó el taxista y a los pocos minutos el otro herido, quien se identificó como Harold Soza.
Soza dijo que estaba en San Ramón cuando se encontró al autor de los disparos, de quien dice desconocer el nombre. Según el herido, él le contó al pasajero agresivo que viajaría a Río Blanco, de donde es originario, pero el pistolero le ofreció posada en su casa, en La Chocolata, porque ya era muy noche para viajar. Soza dijo que aceptó el ofrecimiento del desconocido, por lo que procedieron a contratar el servicio de taxi para que los llevara a casa de éste.
A pesar de sus declaraciones, Harold Soza está siendo custodiado por la Policía Nacional, mientras se continúa con las investigaciones para capturar al agresor del taxista.

Sólo se llevaron armas
Por otro lado, delincuentes encapuchados y armados de fusiles Ak, rifles y pistolas asaltaron una vivienda ubicada en el kilómetro 67 de la Carretera Panamericana, donde aprovecharon que los únicos presentes eran una mujer y un niño de diez años.
La denuncia ante las autoridades policiales la interpuso el ciudadano José Miguel Hidalgo Blandón, de 70 años, quien aseguró que se encontraba en Managua cuando los armados se presentaron a su casa, donde sólo estaba Gloria Araica en compañía de un niño, por lo que los delincuentes después de intimidarla registraron la vivienda.
Como no hallaron dinero, los antisociales se llevaron un rifle calibre 22 y una escopeta calibre doce, armas que estaban valoradas en diez mil córdobas, y luego se dieron a la fuga.