Sucesos

Suicidio y muerte en pozo

* Ambos protagonistas eran jóvenes

Francisco Mendoza

MATAGALPA

Dos personas perdieron la vida en diferentes circunstancias en el departamento de Matagalpa: una por ahorcamiento y la otra al caer accidentalmente en un pozo.
Uno de los hechos se registró en la comarca El Zarzal, municipio de Darío, donde perdió la vida el menor de iniciales S.M.T., de 13 años, a quien hallaron colgado de un árbol a eso de las once de la noche del martes, cuando sus familiares salieron a buscarlo, al ver que no regresaba a la vivienda de sus padres.
Lo anterior fue dado a conocer por la señora María Estela Treminio, de 35 años, madre del suicida, quien aseguró que durante el día el menor estuvo junto a su padre y hermanos, “despolvando” frijoles, pero a las cinco de la tarde se marchó de la casa, por lo que todos pensaron que había salido a ver una película que estaban presentando en la iglesia de la comunidad.
Fue hasta que vieron que no regresaba, que los familiares salieron a buscarlo y lo encontraron colgado del cuello con un mecate de un árbol, por lo que dieron parte a las autoridades para deslindar responsabilidades y trasladar el cuerpo a la morgue de la clínica forense del complejo judicial de esta ciudad, para las investigaciones correspondientes.
Doña María Estela señaló que desconocía las causas que motivaron al menor a quitarse la vida, debido a que no se le conocía otro tipo de problemas más que ir mal en clase.

Fallece epiléptico
Otro que perdió la vida, pero en los pozos de agua del valle de Chagüitillo, es el ciudadano Casimiro Basilio Sobalvarro, de 23 años, quien padecía de epilepsia y desde horas tempranas había salido a bañarse al lugar antes mencionado, pero ya no regresó a su casa.
La denuncia sobre la muerte del joven la dio a conocer don Bonifacio Sobalvarro, de 70 años, padre del fallecido, quien dijo que su hijo tenía la costumbre de irse a bañar a los pozos. Horas después de su salida, al ver que no regresaba, el padre salió a buscarlo y encontró solamente la ropa, por lo que informó a las autoridades policiales.
Una patrulla de la Policía de Sébaco se movilizó hasta el lugar señalado por el padre de la víctima y logró encontrar el cuerpo de Casimiro Basilio, desnudo y flotando en uno de los pozos del valle de Chagüitillo, por lo que trasladaron el cadáver a la clínica forense del complejo judicial de esta ciudad, para las investigaciones respectivas.
Don Bonifacio señaló que su hijo padecía de epilepsia y que en varias ocasiones sufría ataques repentinos de esta enfermedad, pero que además estaba bajo tratamientos médicos por sufrir trastornos mentales.