Sucesos

Delincuentes en la calle, por falta de celdas preventivas

* 400 homicidas, violadores y todo tipo de antisociales con orden de captura andan sueltos porque no hay dónde encerrarlos

Heberto Jarquín

BLUEFIELDS, RAAS
El creciente índice delictivo en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS) es favorecido por la incapacidad de las autoridades para encarcelar a centenares de procesados por diversos delitos.
Esta semana, la sociedad costeña fue estremecida por la revelación del jefe de la Policía de la RAAS, comisionado mayor Luis Alberto Pérez Olivas, quien declaró en Bluefields que en los dos últimos años no han podido ejecutar la detención de 400 personas que enfrentan procesos judiciales y tienen órdenes de captura.
Pérez Olivas señaló que no han podido arrestar a estos procesados porque no hay cárceles donde alojarlos. “Las celdas preventivas de Bluefields tienen capacidad para 40 reos, sin embargo, actualmente tenemos 118 detenidos”, explicó.
El juez de Distrito de Audiencias de lo Criminal de Bluefields, licenciado Martín Henríquez Sotelo, se solidarizó con la Policía diciendo que en la RAAS no se cuenta con suficientes recursos y medios de transporte para ir a ejecutar las detenciones a comunidades remotas y aisladas.
El judicial añade que hacen falta más funcionarios judiciales para poder realizar las detenciones de las personas que enfrentan procesos judiciales por diversos delitos.
Legión macabra
Entre los 400 enjuiciados que no se han capturado se cuentan homicidas, violadores, abigeos, asaltantes y otros antisociales que deambulan por los cuatro puntos cardinales de la RAAS.
“El violador de una turista estadounidense en Corn Island y el victimario de ‘Evita’, la niña que fue violada y embarazada en El Tortuguero, se encuentran entre los procesados que no hemos podido capturar”, reconoció el comisionado Pérez Olivas.
Recientemente visitó Bluefields el comisionado general Javier Maynard, uno de los máximos directivos policiales, quien anunció un plan para ampliar las celdas preventivas de esta ciudad, una medida urgente para poder encarcelar a tantos forajidos peligrosos que andan sueltos.