Sucesos

Acusan a Policía por “trato inhumano”

* Vuelve a complicarse la salud de Luis Medina Amoretty, y su esposa señala la supuesta intención de las autoridades de provocarle la muerte antes del juicio

Lesber Quintero

RIVAS
Luis Medina Amoretty en la actualidad es quizás el procesado y a la vez el paciente más conocido de Rivas, pues recibe, según su esposa, Walkiria Granados Muñiz, un trato inhumano de parte de la Policía Nacional.
“Han demostrado que lo quieren matar antes de que llegue a juicio, porque pese a su delicado estado de salud, lo sacaron del hospital y lo trasladaron a la celda de manera extraña”, comentó la señora Granados Muñiz.
Medina Amoretty, quien es acusado como coautor de los delitos de asesinato, lesiones y asociación ilícita para delinquir, fue detenido por la Policía con una herida de bala en el abdomen que le perforó el intestino delgado, por lo que le practicaron una hileostomía “y por ende requiere un delicado cuidado, pero con el trato de la Policía es imposible, y si algo le sucede a mi marido, responsabilizo al jefe de la Policía de Rivas, Carlos Espinoza”, explicó Walkiria.

Episodio en que murió subinspector
Como se recordará, Medina Amoretty fue uno de las personas que resultaron heridas por arma de fuego durante un enfrentamiento entre dos bandas que según la Policía están ligadas al narcotráfico. En la reyerta pereció Rómulo García Velásquez, quien según la misma jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, era un subinspector antidrogas que andaba encubierto en una de las bandas.
En este sentido, Rómulo andaba en una banda que llegó el 28 de julio del occidente del país a Rivas, para encontrarse en el caserío La Fe, de esta ciudad, con una banda de Rivas, con la cual haría una transacción de drogas.
Según la acusación, la banda de Rómulo compraría diez kilos de cocaína a la agrupación rivense, pero ninguna de las dos bandas llevaba tal intención, ya que ni una portaba la droga ni la otra portaba el dinero, y al parecer ambos grupos llevaban planeado robarse mutuamente, por lo que surgió la balacera.
Por el grupo de Rómulo también resultó herido por arma de fuego Rommel Ochoa Cisneros, de 47 años, y por los rivenses solamente Medina Amoretty.
En este caso la Fiscalía solamente acusó al mismo Medina Amoretty, además de a Rolando Siézar, Gunter Antonio Guido Ortega, de 21 años, a Jefry Villagra y Víctor López, estos dos últimos aún prófugos.
En la actualidad, Gunter fue favorecido con detención domiciliaria, la cual fue otorgada este martes, en horas de la tarde, por no tener antecedentes, por lo que ahora esperará el día del juicio (cinco de octubre) en su casa.

Se complicó de nuevo
Pero mientras eso ocurría, la Policía trasladó a Medina Amoretty del hospital a las celdas preventivas de Rivas, y al cabo de tres horas el reo se complicó y nuevamente tuvieron que regresarlo al centro asistencial.
Pero además de este incidente, la esposa de Medina Amoretty recordó cómo han tratado a su esposo desde el inicio, ya que según ella, en los primeros días de agosto, la misma Policía lo llegó a sacar del Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, y en una patrulla lo trasladaron a Rivas, exponiéndolo a la muerte”, explicó.
El colmo, según la denunciante, es que su marido se vio obligado a presentar una denuncia el 20 de agosto, en contra de Ochoa Cisneros, a quien identificó como el sujeto que le disparó en el caserío La Fe, “pero es la fecha y la Policía no da seguimiento a la acusación”, comentó la mujer.
En este caso se trató de buscar la versión del jefe de la Policía de Rivas, comisionado Carlos Espinoza, pero como suele suceder, es prácticamente inaccesible y sobre todo en este caso en donde la Policía ha preferido callar y sólo se ha limitado a decir que el fallecido era un agente encubierto.