Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Dibujos delatores
Porque una niña de cinco años dibujó a su hermano de nueve años y a ella desnudos en una aparente posición sexual fue que su papá se dio cuenta de que ésta había sido violada por el padrastro, Luis Omar Ocón, de 50 años, quien quedó preso ayer y enfrentará juicio oral y público este ocho de noviembre, por la presunta autoría de los delitos de violación y lesiones sicológicas. La Fiscalía también acusó a la madre de la menor, K.V.M.M., de 30 años, pero la juez Sexto Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, decidió darle cinco días al Ministerio Público para mejorar las pruebas, porque consideraba que las que tenía hasta ayer no eran suficientes para remitirla a juicio oral, de tal forma que para la mujer la audiencia inicial con carácter de preliminar se reanudará el 26 de septiembre a las once de la mañana. Según la acusación, K.V.M.M. dejaba a sus dos hijos a cargo del padrastro para irse a trabajar, pero éste supuestamente aprovechaba la soledad para manosear los glúteos, piernas y partes íntimas de la menor, hasta que la penetró vía vaginal con uno de los dedos, acción que volvió a repetir en otra ocasión, cuando la niña estaba en el baño. “Me duele… Hoy le digo a mi mama”, advirtió la menor esa vez, pero en respuesta, presuntamente, el acusado la amenazó diciéndole: “Si decís algo te voy a pegar”. Sin embargo, la niña le contó todo a su mamá, que simplemente respondió: “Yo le voy a pegar a Luis para que no lo vuelva hacer”, revela la acusación. La fiscal María Lucía Sandoval dejó sentada en acta su protesta porque considera que había pruebas para remitir a juicio a la presunta madre consentidora, quien ayer fue excarcelada, aunque está obligada a presentarse al juzgado con un vigilante una vez por semana, mientras dure el proceso.
La tercera es la vencida para sospechosos de asesinato
Por tercera ocasión, la juez Tercero Penal de Juicio, Rosario Peralta, intentará celebrar juicio contra Karla Patricia Picado Aragón, de 24 años, y su pareja, Ronald Antonio Valdivia Medrano, de 29, acusados por el asesinato de Domingo Antonio Ortega Gómez, de 49 años, quien falleció en abril de este año al ingresar al Hospital “Roberto Calderón” después de recibir 12 puñaladas cuando estaba dentro del Bar Azul, ubicado cerca de los semáforos de Rubenia. La semana pasada la juez intentó llevar el juicio a su final, dentro del término establecido de diez días, pero uno de los miembros del jurado llamó por teléfono y dijo que no podía ir al juicio porque estaba “muy ocupada”, por lo que no hubo más remedio que decretar el reinicio del proceso mediante la selección de otros miembros de jurado. Mientras tanto, los acusados continuarán en libertad, la que lograron por vencimiento de término.
Crimen quedó en familia
Porque su esposa, hijo y parientes se abstuvieron de declarar en su contra, derecho constitucionalmente establecido, el juez suplente Tercero Penal de Juicio, Óscar Manzanares, clausuró el juicio que por la supuesta autoría del delito de homicidio se le seguía al policía Jacinto Andrés Pérez, quien supuestamente mató a su suegro, José Antonio Ríos Estrada, de un “tablazo”, en una bebedera de guaro, meses atrás en un barrio de Managua. El fiscal Pedro Almanza pidió la clausura porque la prueba que tenía era insuficiente para sostener el crimen que acusó, dado que tres de sus testigos no llegaron al proceso, y los que acudieron ni siquiera se sentían ofendidos. Martha Largaespada dijo que con que su cuñado esté preso, su papá no va a revivir. Por su parte, la testigo Maura de los Ángeles Escobar se abstuvo de declarar contra su esposo, Jacinto, quien escuchará sentencia de no culpabilidad el viernes a las tres de la tarde.