Sucesos

Un asesino mal agradecido

* Mató a un joven cuya familia le había dado posada y con quien había compartido unos tragos de licor

Yelba Tablada

VILLA SANDINO, CHONTALES

Casi decapitado perdió la vida Arlen González Gutiérrez, de 30 años, luego que su amigo de tragos, Henry Álvarez Urbina, de 35, le asestara dos machetazos en el cuello por un pleito de borrachera. El hecho ocurrió en la comarca Quinama, en el kilómetro 200, jurisdicción del municipio de Villa Sandino.
Según el informe policial, ambos hombres llegaron en estado de ebriedad al bar de Rita Yessel Morales, ubicado en el lugar conocido como La Ceiba, montados en una yegua negra con una maleta repleta de naranjas, las que ofrecieron en venta.
La dueña del bar se negó a comprar las naranjas, pero los hombres se mantuvieron cerca del local, quizá con la esperanza de que alguien adquiriera su mercancía, hasta que pasó por el sitio el ciudadano Mauricio Martínez y les regaló una media de licor.

Historia sobre la misma vía
González y Álvarez se tomaron la media en la carretera, frente al bar, pero en vez de reaccionar alegres, empezaron a discutir por un trago de licor. Luego, ambos salieron montados en la misma bestia, con dirección sur, sobre la carretera, y posteriormente estuvieron en la casa de Arlen González Gutiérrez, que queda a 200 metros del sitio, sobre la vía.
Posteriormente salieron de la casa de González Gutiérrez y volvieron a enrumbarse sobre la carretera, siempre con dirección sur. Al haber recorrido unos 300 metros, Henry Álvarez Urbina, utilizando un machete que andaba fajado en la cintura, le propinó dos filazos a la altura del cuello a su compañero de travesía, provocándole la muerte de manera instantánea.
Henry Álvarez Urbina, aún no conforme con haber matado a Arlen González, arrastró el cuerpo unos 100 metros sobre la vía y lo dejó frente a la entrada de la antena de Enitel, detrás de unos matorrales, según él, bien escondido.
Fue hasta la tarde del martes que pobladores y familiares encontraron el cuerpo, casi descomponiéndose, y dieron aviso a la Policía.
Don Juan González González, quien es dueño del la yegua y familia de fallecido, señaló que Henry Álvarez Urbina tenía como un mes y medio de haber llegado a su casa, a pedir posada, y que es originario de Bluefields, pero que nunca esperaron que acabara con la vida de su pariente.